Un estudio realizado por la Universitat de Lleida revela que hay 200 municipios de Catalunya en situación crítica de despoblamiento. El informe, que parte de varios indicadores como el índice de reemplazo y el índice de potencial de crecimiento, concreta que la mayor parte de estos pueblos son rurales y se localizan en las comarcas del noroeste del país, situadas en el Pirineo y Prepirineo.

A partir de varios índices de relieve generacional, los autores del estudio, Ignasi Aldomà y Josep Ramon Mòdol, apuntan principalmente a la terciarización de la economía catalana —el año 2019, más del 78% de los puestos de trabajo en el país estaban relacionados con el sector terciario—, unas expectativas de crecimiento vegetativo muy negativas en los pueblos pequeños y que, en el conjunto de Catalunya, hay 0,81 jóvenes de entre 0 y 14 años por cada persona de 65 años en adelante.

Los otros factores que explican el riesgo de despoblamiento

Más allá de los diferentes datos que se obtienen de los indicadores utilizados en el estudio, los autores señalan que hay municipios catalanes con un volumen de población "muy bajo" (163 de los 200 pueblos con más riesgo de despoblamiento tienen menos de 500 habitantes). Paralelamente, estas localidades tienen una perspectiva "muy negativa" en términos de crecimiento vegetativo. Eso iría vinculado a "una cierta crisis del sector turístico en determinadas zonas de montaña" y que la renovación generacional depende, en gran medida, de "la aportación de jóvenes que viene de fuera" y que "se comporta en función de las necesidades del mercado de trabajo".

Las oportunidades laborales en el sector servicios se concentran, principalmente, en las ciudades de Catalunya, mientras que el sector agrario tiene una mayor presencia en los municipios rurales y periféricos, que tienen menos diversificada su economía. Este hecho explica los movimientos poblacionales hacia los lugares donde la economía está —todavía— más terciaritzada.

El mal horizonte que se avista sobre el relevo generacional se corrobora con el dato revelador del índice de potencial de crecimiento, que se obtiene por el producto de dos cocientes: por una parte, se compara la población autóctona de 15 a 29 años respecto de la que va de los 50 en los 64; y, por la otra, el resultado de la comparativa entre los ciudadanos de entre 0 y 14 años y la de 15 a 29 años. En el conjunto del territorio catalán, el indicador se sitúa por debajo de 1 (0,78), lo que supone un decrecimiento poblacional. En varios puntos del oeste del país, el indicador se encuentra por debajo del 0,5.

Los 200 municipios con más riesgo de despoblamiento

La mayoría de los municipios que forman parte de esta lista se concentran en las comarcas del Pallars Sobirà y Jussà, las Garrigues, el Alt Urgell, el Solsonès, la Noguera, el Berguedà, la Conca de Barberà o el Priorat. En las Terres de l'Ebre, también destacan la Terra Alta y la Ribera d'Ebre. En Girona, se da algún caso en el Empordà. Esta es el listado completo de los 200 municipios con más riesgo de despoblamiento:

 

 

Imagen principal: Una casa rural de Cercs (Berguedà). ACN.