La asociación Derecho a Morir Dignamente ha expresado su “rechazo” a la decisión del Tribunal Supremo que reconoce la legitimación a recurrir jurídicamente la concesión de la eutanasia a personas con una vinculación particularmente estrecha con el solicitante de la prestación. En un comunicado, difundido este miércoles, la entidad manifiesta: “Nadie, excepto la misma persona interesada, está legitimada para solicitar la eutanasia, o revocar su solicitud en cualquier momento, y nadie debe poder interferir en su voluntad. Es un derecho personalísimo”.
El posicionamiento de la entidad es contra la sentencia avanzada este martes del Pleno de la sala contencioso-administrativa, que ha acordado reconocer legitimación para recurrir judicialmente la concesión de la eutanasia a “personas con una vinculación particularmente estrecha con el solicitante de la prestación”. La decisión del pleno se aprobó por mayoría de 23 magistrados a 9. La sentencia completa se hará pública en los próximos días, y la entidad —a la espera de conocer los argumentos— ya ha avanzado su primer posicionamiento. La resolución del Supremo creará doctrina a seguir. El criterio del Supremo es el mismo que el defendido por la Fiscalía, que exponía que “es necesario un intenso vínculo” para poder intentar detener la muerte digna de un familiar, a pesar de haber sido aprobado por los organismos oficiales.
El caso de Francesc
El caso examinado por el Supremo es un caso catalán: el de Francesc, de 55 años, que ha sufrido tres ictus, y el de dos infartos, al cual su padre, de 90 años, presentó recurso contra la eutanasia aprobada por el órgano habilitado. La Generalitat presentó un recurso contra la sentencia del Tribunal Superior de Justícia de Catalunya (TSJC) que reconoció al padre de Francesc la legitimación para recurrir judicialmente la concesión de la eutanasia a su hijo mayor de edad.
El caso de Francesc fue en paralelo al de Noèlia, la chica que finalmente pudo obtener la muerte digna, dos años después de tenerla aprobada por la Generalitat, ante las trabas puestas por sus padres asesorados por la entidad ultra Abogados Cristianos.
“Vulneración de derechos”
En el comunicado, Derecho a Morir Dignamente manifiesta su “profunda preocupación por las consecuencias prácticas de esta decisión en el ejercicio del derecho a la eutanasia”. Expone que la Ley Orgánica de Regulación de la Eutanasia garantiza un derecho individual, personalísimo y basado en la autonomía de la persona que se encuentra en un “contexto eutanásico”. Para la entidad, la decisión del Supremo abre las puertas a que “quienes se encuentren en esta situación de sufrimiento irreversible y que no cuenten con el respeto de los familiares a su decisión, vean sus derechos vulnerados, sumando un obstáculo más al ejercicio de su voluntad de morir dignamente conforme a sus valores”.
La entidad añade que “se convertirán en víctimas por partida doble, de su familia y de la justicia, en un contexto vital eutanásico, de gran sufrimiento constante e intolerable, incluso aunque la persona solicitante cuente con el visto bueno de las diferentes instancias por las que debe pasar: médico responsable, médico consultor y Comisión de Garantía y Evaluación”.
