La actriz Sílvia Munt, la periodista Julia Otero, el cocinero Fermí Puig a título póstumo y la filósofa Victòria Camps son algunas de las personalidades reconocidas con la Creu de Sant Jordi este 2026. La máxima distinción que otorga la Generalitat se entregará este año a una veintena de personas y una decena de entidades en reconocimiento de sus servicios destacados en Catalunya, en la defensa de su identidad o en el plano cívico y cultural. También han sido galardonados la escritora Maite Carranza, el artista y teórico Joan Fontcuberta, el historiador Ramon Alberch, la actriz de doblaje Maria Lluïsa Solà, la emprendedora social Carmen Armengol, la artista Maria Àngels Domingo, el intelectual palestino Salah Jamal, los empresarios del vino Ernestina Torelló y Miguel Agustín Torres o el actor Enric Majó.
En cuanto a las entidades, destacan la Universidad de Barcelona (UB), la Agrupación Coral Flors d'Urgell, la Banda de Música de Benissanet, el Col·legi Oficial d'Enginyers Industrial de Catalunya, la Fundació Ernest Lluch, la Fundació Pau Casals, el Grup Cultural de la Dona de Solivella, la Coral Capilla Santa María de Puigcerdà, los Pastorets de Calaf y T'acompanyem. En el caso de esta última, se destaca la labor social en el acompañamiento de personas en situación de desempleo y en la promoción de la inserción laboral y la inclusión social de colectivos en situación de vulnerabilidad.
El cocinero Fermí Puig i Botey, el educador y activista social Enric Morist y el teólogo Josep Rius son este año Creus de Sant Jordi a título póstumo. De Puig, el Govern destaca su trayectoria en el mundo de la gastronomía y su contribución a renovar y proyectar la cocina catalana. Formado en restaurantes de prestigio como El Bulli, se consolidó como chef en el restaurante Drolma, donde el año 2002 obtuvo una estrella Michelin. Posteriormente, impulsó proyectos como el Petit Comitè y el restaurante que llevaba su nombre en Barcelona, desde donde reivindicó una cocina catalana tradicional con una mirada contemporánea. También contribuyó a la divulgación culinaria con la publicación de tres libros y la participación habitual en medios de comunicación. Su trayectoria ha sido reconocida también con homenajes y galardones póstumos, como el Premi Josep Mercader y una mención de honor en los premios Barcelona Restauració.
El educador y activista social Enric Morist, que fue presidente de la Taula del Tercer Sector hasta su prematura muerte, ha sido galardonado por su trayectoria de compromiso con la acción social. Dedicó su vida a la promoción del voluntariado y a la atención de las personas en situación de vulnerabilidad y fue coordinador de Cruz Roja Catalunya durante veinte años. También dirigió la Fundación Ayuda y Esperanza. Su labor fue reconocida con el Premio Solidario ONCE en el año 2019 y con la Medalla de Honor del Parlament de Catalunya a título póstumo en 2025.
En cuanto al teólogo Josep Rius i Camps, la Creu de Sant Jordi premia su trayectoria académica y de investigación en estudios bíblicos. Doctor en Ciencias Eclesiásticas Orientales por el Pontificio Instituto Oriental, Rius desarrolló una larga carrera académica tanto en el ámbito internacional como en nuestro país, donde fue profesor de la Facultad de Teología de Catalunya. Su labor investigadora y de traducción fue reconocida con el Premi Ciutat de Barcelona de traducción al catalán en el año 2009 por la edición y traducción de importantes textos bíblicos vinculados al Códice Beza.
De la filósofa Victòria Camps, el Govern destaca su "trayectoria intelectual" y el "compromiso con el pensamiento ético y cívico". Catedrática emérita de Filosofía Moral y Política de la Universitat Autònoma de Barcelona, Camps ha desarrollado una obra de referencia en los ámbitos de la ética, la filosofía política y la reflexión sobre los valores democráticos. Su pensamiento ha contribuido de manera decisiva al debate público de cuestiones como la responsabilidad cívica o la bioética. "Su labor académica y pública ha tenido una gran influencia en la difusión del pensamiento humanista y en la promoción de una cultura cívica basada en la responsabilidad y el bien común", apunta el Govern.
En cuanto a la escritora Maite Carranza, se subraya su trayectoria literaria, con unas setenta obras publicadas, y la "contribución a la literatura infantil y juvenil". Escritora, guionista, antropóloga y docente, ha desarrollado una obra extensa con más de setenta libros publicados y traducidos a numerosas lenguas, el Govern señala que sus obras han contribuido a formar generaciones de lectores. También ha trabajado como guionista de televisión, profesora de escritura audiovisual y ha ejercido el activismo cultural en defensa de los derechos de los autores. Por su prolífica obra ha ganado numerosos premios como el Folch i Torres, el Joaquim Ruyra, el Edebé, el Vaixell de Vapor, el Crítica Serra d’Or, el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil y el Premio Cervantes Chico.
El artista y teórico de la imagen Joan Fontcuberta i Villà es reconocido por su trayectoria en el campo de la fotografía y por sus aportaciones a la "reflexión crítica sobre la imagen". Fotógrafo, artista y ensayista, ha desarrollado una obra de gran influencia internacional que explora los límites entre realidad y ficción, y cuestiona la veracidad de las imágenes en la cultura contemporánea. Su obra se ha expuesto en museos y centros de arte de todo el mundo y ha sido reconocido con numerosos galardones, entre los cuales el Premio Nacional de Cultura, el Premio Nacional de Fotografía, el Premio Hasselblad y el doctorado honoris causa por la Universidad París VIII.
De la periodista Julia Otero, se destaca la trayectoria en el periodismo radiofónico y televisivo. Nacida en Galicia y establecida en Barcelona desde pequeña, dio los primeros pasos en la radio con solo diecisiete años. Pasó por diversas radios locales antes de incorporarse a la COPE el año 1983. A partir de 1987 se hizo muy popular en la televisión con programas como 3x4 y La Lluna en TVE Catalunya, Jocs de Nit y La Columna en TV3, o Las Cerezas, en TVE1. En 1991 dirigió La Radio de Julia, uno de los programas más escuchados de aquel momento. Desde 2007 dirige y presenta Julia en la onda en Onda Cero. Su trayectoria ha sido reconocida con diversos galardones, como cinco Premios Ondas y el Premio Nacional de Periodismo Miguel Delibes.
El archivero e historiador Ramon Alberch recibe la Creu de Sant Jordi por la contribución "decisiva" a la "modernización y proyección internacional del modelo archivístico catalán". Alberch ha ejercido responsabilidades destacadas en los archivos municipales de Barcelona y Girona, y ha tenido un papel fundamental en la creación de Archiveros sin Fronteras, entidad de referencia internacional en la cooperación archivística y en la defensa del derecho de acceso a la información. "Ha sido una figura clave en el impulso de políticas y proyectos que han reforzado el papel de los archivos como garantes de la memoria colectiva, el buen gobierno y los derechos de la ciudadanía", destaca el Govern.
Por su parte, el médico, historiador y escritor catalán de origen palestino Salah Jamal recibe la distinción por el "compromiso con el diálogo intercultural y la difusión del conocimiento sobre el mundo árabe e islámico". Ha sido profesor de Diversidad Cultural en la Universidad de Vic y colabora en el máster sobre el Mundo Árabe e Islámico de la Universidad de Barcelona. Autor de diversos libros y colaborador habitual en medios de comunicación, el Govern destaca que Jamal ha contribuido a promover la comprensión entre culturas y el debate sobre identidad, convivencia y pluralismo en la sociedad contemporánea.
De la emprendedora social Carmen Armengol se subraya el "compromiso social en favor de las personas, especialmente en los ámbitos de la salud mental y la discapacidad intelectual" a través del Grupo Som Via, que fundó junto con Jaume Vilaplana hace más de treinta años. "Ha impulsado un proyecto dedicado a la mejora de la calidad de vida, la autonomía personal y la inclusión social de personas con necesidades de apoyo", apunta el Govern.
Además, las distinciones del ejecutivo catalán también reconocen este año al investigador en psicología y educación Ignasi Vila, por la trayectoria académica y por la contribución al desarrollo del modelo de inmersión lingüística escolar en Catalunya. Catedrático de Psicología Evolutiva y de la Educación e investigador de la Universitat de Girona, ha centrado su investigación en la relación entre lengua, identidad y escuela. "Sus trabajos han sido fundamentales para el análisis y el desarrollo de las políticas de inmersión lingüística y para la gestión educativa del multilingüismo. Su labor ha tenido una gran influencia tanto en el ámbito académico como en la orientación de las políticas educativas y lingüísticas del país", apunta el Ejecutivo sobre el galardonado.
Maria Àngels Domingo, más conocida como Madola, es ceramista, escultora y pintora, conocida por una obra personal que combina la raíz del oficio y la tradición del obrador con una concepción contemporánea y conceptual del arte. La artista plástica, establecida en Premià de Dalt, ha desarrollado un lenguaje propio basado en formas orgánicas y una gran sensibilidad matérica, influida por referentes como Antoni Cumella o Antoni Tàpies. Es miembro numerario de la Reial Acadèmia de Ciències i Arts de Barcelona y forma parte de la Academia Internacional de Cerámica y del World Crafts Council de la UNESCO.
De la diseñadora Roser Marcé i Mata, galardonada a petición del Cercle de la Moda, el Govern destaca su trayectoria en el mundo de la moda y la "contribución al desarrollo del 'prêt-à-porter'". Diseñadora de éxito, fue una de las pioneras del sector y también se la considera impulsora de la proyección internacional de la moda elaborada en Catalunya. Durante los años ochenta se convirtió en una de las primeras exportadoras de ropa femenina, inicialmente en Europa y posteriormente en Estados Unidos. A partir de 1985 amplió su actividad con la incorporación de colecciones de moda masculina, y consolidó una marca reconocida por su calidad. Marcé ha presentado sus colecciones en pasarelas y salones junto a creadores internacionales de renombre.
De Sílvia Munt se reconoce la "trayectoria artística en el mundo de las artes escénicas y audiovisuales". Actriz, directora y guionista, ha desarrollado la carrera tanto en el teatro como en el cine y en la televisión y ha trabajado con algunos de los principales directores y compañías del país. El Govern destaca de su obra la sensibilidad narrativa y el compromiso con temas sociales y humanos. Su trayectoria ha sido reconocida con numerosos galardones, entre los cuales los premios Goya a la mejor actriz y al mejor cortometraje documental, y el Gaudí de Honor de 2026.
En cuanto al actor Enric Majó se destaca una carrera "extensa" en teatro, televisión y cine que ha "contribuido a la difusión de la cultura catalana". Ha trabajado en algunos de los principales montajes y con las principales compañías del país, y ha interpretado una gran variedad de papeles, por los cuales ha obtenido diversos galardones. Por otro lado, la actriz de doblaje Maria Lluïsa Solà ha contribuido a la "calidad" y al "prestigio" de este sector en el país. Formada en el Institut del Teatre, se inició en el radioteatro en Radio España de Barcelona. Desde finales de la década de 1950 se convirtió en una de las voces más reconocidas del sector y ha participado en más de tres mil doblajes. Ha sido la voz habitual de actrices como Sophia Loren, Susan Sarandon, Diane Keaton, Glenn Close, Helen Mirren o Sigourney Weaver.
La empresaria Ernestina Torelló tiene una trayectoria vinculada al sector vitivinícola y ha contribuido "a la proyección y el prestigio de los vinos espumosos del país". Vinculada a la histórica bodega familiar Torelló Viticultors, ha contribuido al desarrollo y la consolidación de este proyecto vitivinícola del Penedès, "apostando por la calidad, la innovación, la sostenibilidad y la proyección internacional de sus productos", según destaca el Govern. También es empresario del vino Miguel Agustín Torres del cual, de la misma manera, se destaca la contribución "decisiva" a la proyección "internacional" de los vinos catalanes. Es miembro de la cuarta generación familiar al frente de Familia Torres. Bajo su liderazgo la compañía se ha consolidado como uno de los grandes referentes mundiales del vino, con el apoyo de su esposa, Waltraud y, en los últimos años, de sus hijos, Miquel y Mireia, que han contribuido al éxito de la empresa.
El empresario Miquel Martí recibe la Creu de Sant Jordi por la trayectoria en el ámbito de la movilidad y el transporte colectivo y por la contribución a la "modernización" del sector. Presidente honorífico del grupo Moventia, "ha sido clave en la transformación de una empresa familiar catalana en referente internacional en cuanto a los servicios de movilidad". Ha impulsado proyectos basados en la innovación, la sostenibilidad y la colaboración publicoprivada, ha participado activamente en organismos como las cámaras de comercio, Fira de Barcelona, los consejos de movilidad de la Generalitat de Catalunya, la Autoridad del Transporte Metropolitano y el Área Metropolitana de Barcelona, y ha contribuido también al diseño y la implantación del tranvía de Barcelona.
Otra empresaria que recibe la Creu de Sant Jordi es la presidenta del grupo Sorigué y de la Fundació Sorigué, Anna Vallès, de la cual también se destaca el "compromiso con la cultura y la sociedad". "Con una sólida experiencia en estrategia corporativa y en el coleccionismo de arte, ha promovido iniciativas en las que el mundo de la empresa, la creatividad, la innovación y la sostenibilidad se enriquecen mutuamente", apunta el Govern. Destaca de ella especialmente el proyecto PLANTA, un espacio innovador de diálogo entre arte, conocimiento y empresa, que ha alcanzado una notable proyección internacional.
