"Queremos transparencia, queremos seguridad", han exclamado medio centenar de alumnos de la Facultad de Comunicación y Relaciones Internacionales Blanquerna, concentrados este martes delante del edificio para mostrar apoyo a las víctimas del profesor acusado y apartado por acoso sexual. La movilización ha sido organizada por los delegados del centro y ha tenido lugar en el exterior del edificio hacia las dos de la tarde, según informa la ACN. La delegada de Relaciones Internacionales ha expuesto que el objetivo de esta protesta es proteger a los alumnos de futuros casos de acoso, mientras que el decano de la facultad, Josep Lluís Micó, ha pedido que confíen "en la institución" porque está actuando "de la manera más rigurosa posible" y ha hecho un llamamiento a comunicar al profesorado "si hay la más mínima sospecha" de casos de acoso.
Asimismo, el decano de la Facultad de Comunicación y Relaciones Internacionales Blanquerna ha detallado que la primera denuncia contra el profesor se recibió en septiembre de 2022 y que durante las últimas dos semanas se han recibido tres más contra la misma persona, la más reciente este lunes por la noche. Josep Lluís Micó ha afirmado que, como medida cautelar, el docente está apartado, un procedimiento que también se hizo en la anterior ocasión, cuando recibieron la primera denuncia. Según el decano, el profesor "no tiene vida efectiva en la facultad" con el fin de "garantizar un proceso más seguro y limpio". Sin embargo, el docente continúa vinculado a la facultad porque todavía no hay un informe de la Comisión Investigadora. "La mecánica es que la comisión haga el informe y después lo pase a la dirección del centro, que revisará la infracción que se ha cometido y determinará la sanción que corresponde," ha añadido.
La actuación de la Comisión Investigadora de la Blanquerna
Micó ha explicado que este comité está formado por un representante del equipo directivo, un representante de los trabajadores o del alumnado, dependiendo de la persona denunciada, un responsable de calidad del centro, y la mediadora que recibe los casos. El protocolo contra el acoso de la facultad se encarga de determinar qué se considera una acción sancionable y, en caso de que así sea, se remite al convenio colectivo de la fundación donde hay un régimen disciplinario específico para profesores. Entre las opciones que están encima de la mesa, hay la expulsión definitiva del acusado y la rescisión de su contrato.
Después de recoger estas denuncias, así como recibir numerosos correos relatando otros comportamientos inapropiados del docente, la Blanquerna también ha anunciado que creará un Punto Lila físico y uno digital para informar y sensibilizar sobre las agresiones y el ciberacoso, y para dar a conocer las medidas de prevención adoptadas por el centro.
