El cerebro del Albus de los Mossos: las 250 cámaras para proteger al Papa durante sus 45 horas en Catalunya

Los Mossos d’Esquadra han activado en el Complex Central d’Egara, en Sabadell, el centro de mando que coordina todo el dispositivo de seguridad con motivo de la visita a Catalunya del papa León XIV. El CECOR, que entró en funcionamiento este lunes a las diez de la noche y se mantendrá activo hasta el jueves a las diez de la mañana, estará operativo durante 60 horas para controlar, por tierra y aire, todos los movimientos del Santo Padre y de su comitiva en Barcelona y Montserrat.

El centro de mando está instalado en la sede central de los Mossos e integra varios sistemas tecnológicos que, aseguran desde la policía catalana, son la antesala de cómo serán las salas policiales del futuro, y se ha puesto en marcha coincidiendo con el dispositivo Albus —de blanco, en latín— organizado por el comisario David Boneta y el intendente Joan Salamaña para dar seguridad a la visita del Santo Padre a Barcelona.

En este espacio se centraliza toda la información del dispositivo y se hace un seguimiento continuado de todo el despliegue, con el objetivo de garantizar una respuesta rápida ante cualquier incidencia. El CECOR directivo está formado por mandos de las diferentes comisarías superiores y generales de los Mossos d’Esquadra, mientras que en el ámbito operativo también hay representantes de la Policía Nacional española, la Guardia Civil, la Casa Real, la Presidencia del Gobierno, la Secretaría de Estado, la Guardia Urbana de Barcelona y el Ejército del Aire y del Espacio. También están presentes responsables de la seguridad personal del Papa, de la Gendarmería Vaticana, que forman parte del primer círculo de protección del pontífice en todos sus viajes.


Más de 250 cámaras en directo

Una de las principales novedades del dispositivo es el uso intensivo de las imágenes en directo. Por primera vez, los Mossos ponen en marcha en un operativo de estas dimensiones una prueba real de lo que internamente se considera la sala de mando del futuro: un sistema basado en la integración de imágenes para tener más información sobre los hechos en tiempo real y poder tomar decisiones con más precisión. Esta evolución se enmarca en el modelo que el cuerpo ya está desplegando con la tecnología Fusus de Axon, una plataforma que permite centralizar imágenes de diferentes fuentes y ponerlas a disposición de los mandos operativos, según ha podido saber ElNacional.cat.

Desde el CECOR se podrán visionar en tiempo real las imágenes de más de 250 cámaras operativas que cubrirán todo el recorrido del Santo Padre desde diferentes ópticas. Entre los recursos con capacidad para enviar imágenes en directo se encuentran las cámaras perimetrales de los recintos que visitará León XIV, los dispositivos de grabación unipersonal de los agentes, los drones policiales, las furgonetas operativas de orden público y algunos de los vehículos que formarán parte de la cápsula de seguridad que acompañará los desplazamientos del Papa desde que este martes ha llegado a El Prat y hasta que vuelva a marcharse, también por vía aérea, hacia las Canarias, donde acabará este viaje episcopal en el Estado. Este sistema permitirá a los mandos tener una visión global del dispositivo y anticiparse a posibles incidentes, no solo con la información de los agentes a pie de calle, sino también con imágenes en directo que podrán ver los mandos desde el CECOR de Egara.

El CECOR también dispone de tecnología para servir simultáneamente estas imágenes a la Secretaría de Estado, en Madrid. Además, para gestionar cualquier incidente relacionado con el dispositivo, la Sala Central de Mando ha reforzado el servicio ordinario con un centenar de efectivos más. La Comisaría General de Tecnologías de la Información y Comunicación también ha dedicado recursos específicos para fortalecer la seguridad de los sistemas y de las comunicaciones, con un aumento de la capacidad de conectividad en puntos concretos del dispositivo y con conexión por satélite en algunas dotaciones de vehículos, para garantizar una comunicación constante durante toda la visita. También se ha activado una red propia de telefonía e internet de uso exclusivo de los Mossos para blindar las comunicaciones policiales. El dispositivo Albus da seguridad a la comitiva del Santo Padre, pero también debe coordinarse para garantizar la seguridad de las autoridades que estos días estarán en la ciudad de Barcelona, conjugar todos los derechos, como el de manifestación, por las marchas de profesores o de personas contra la visita del Papa, y también, y no menos importante, mantener el servicio ordinario de seguridad en todo el país.

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El centro de mando está instalado en la sede central de los Mossos. / Cedida

Miércoles, el día más complicado

En Egara también se ha habilitado una sala de crisis con los máximos mandos del cuerpo. En este espacio también ha asistido el director general de la Policía, y está previsto que este miércoles, el día más exigente del dispositivo, también lo visite la consellera de Interior, Núria Parlon. La jornada del miércoles concentrará algunos de los momentos más sensibles de la visita: el desplazamiento del Santo Padre a Montserrat, el recorrido con papamóvil por la calle de Rosselló —considerado uno de los puntos más críticos del dispositivo— y la bendición de la torre de Jesucristo de la Sagrada Família, al atardecer.

Los Mossos lideran el dispositivo de seguridad de manera coordinada con el resto de cuerpos policiales e instituciones implicadas. La Policía Nacional se encarga del segundo círculo de seguridad del Santo Padre, mientras que los Mossos asumen la seguridad de los espacios vinculados a la visita, como el Palacio Episcopal, donde reside León XIV durante estos días en Barcelona, los hoteles de la comitiva y los centros de prensa. Cuando los Mossos presentaron el plan Albus explicaron que las dos amenazas eran el terrorismo —Catalunya, como el resto de Europa, se mantiene en nivel 4 sobre 5 de alerta por amenaza terrorista— y también el control de las aglomeraciones, por el riesgo de ladrones, que puedan hacer el agosto antes de tiempo.

De manera paralela, el Centro de Coordinación Operativa de Catalunya (CECAT) de Protecció Civil también ha activado un dispositivo especial para hacer el seguimiento permanente de la visita del papa León XIV a Catalunya y garantizar la coordinación entre todos los organismos implicados. Desde este centro se monitorizarán los actos y cualquier incidencia que se pueda producir, con presencia de Protecció Civil, Mossos d'Esquadra, Trànsit, Sistema d'Emergències Mèdiques, TMB, Cruz Roja, Ferrocarrils, ATM, ADIF, RENFE, CTTI, la red RESCAT y otros servicios esenciales. Además, el CECAT mantendrá contacto constante con los diferentes centros de coordinación desplegados sobre el terreno, como el CECOR de los Mossos, el centro municipal de Barcelona y el dispositivo habilitado en Montserrat para este miércoles.

Todo el cuerpo de los Mossos, volcado en el Albus

En el dispositivo de los Mossos participan agentes de prácticamente todas las especialidades del cuerpo, con más de 6.500 efectivos movilizados. Entre las unidades activadas se encuentran el Grup Especial d’Intervenció (GEI), la Unitat d’Intervenció de Muntanya, los Fura, la unidad de Transporte Público, la Unitat Regional de Policia Administrativa, el ARRO, la Brigada Mòbil (Brimo), los medios aéreos, las Guilles —la unidad de motos regional de Barcelona—, la unidad de subsuelo, la unidad canina y los TEDAX, los especialistas en desactivación de explosivos. Un despliegue de máximo nivel para garantizar la seguridad de una visita histórica y, a la vez, poner a prueba las nuevas herramientas tecnológicas que deben marcar el futuro de las salas de mando de los Mossos. Este despliegue ha obligado a alargar jornadas laborales de los agentes, a suspender clases en el ISPC de cursos de especialidad o de ascenso y a hacer cambios de horarios, un hecho que diversos sindicatos policiales aseguran que se ha hecho con poca antelación y sin tener en cuenta a los agentes.
 

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El CECOR de los Mossos estará activo unas 60 horas por la visita del Papa a Barcelona. / Cedida
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La Gendarmería Vaticana es la primera línea de seguridad del Santo Padre. / EFE