Todo puede parecer futurista en un estand del Mobile World Congress (MWC) de Barcelona, pero hay cosas que ya están en marcha y que, cuando llegan a este congreso de la conectividad, ya se están implementando en primeras fases. Los Mossos d’Esquadra, que cada año tienen un estand en esta feria de primer nivel mundial que se celebra en Catalunya, han presentado este año la primera fase de lo que será la sala de coordinación policial del futuro y que ya ha empezado a dar los primeros pasos. Aún tímidos y experimentales, pero con el objetivo, más pronto que tarde, de cambiar completamente las salas y los operadores tal como se conocen hoy en día. El sistema Fènix que utilizan ahora los policías que coordinan a los agentes en la calle tiene los días contados y se irá integrando en un sistema nuevo, en mejora constante y que los Mossos, de manera coordinada con la empresa que lo gestiona, están evolucionando para adaptarlo a las necesidades policiales. No es la primera vez que los cerebros de la policía catalana son los encargados del desarrollo intelectual de herramientas policiales que después acaban siendo utilizadas por otros cuerpos de todo el mundo.
El ecosistema Axon
El Fusus de Axon sigue este camino y los Mossos lo están empezando a implementar en las salas de mando, de momento de manera paralela con el sistema Fènix, casi obsoleto, pero con la intención de acabar siendo un sistema único desde donde se puedan gestionar todos los incidentes en marcha. Lo ha explicado a ElNacional.cat el sargento Mario Olivares, el subjefe del Àrea de Telecomunicacions de la Comissaria General TIC de los Mossos, que bajo la batuta del comisario Miquel Ángel Garcia Alvira está pivotando este salto tecnológico en las salas de mando policial.
En el estand que tienen los Mossos en el MWC se puede ver este prototipo de sala que integra, por ahora ya en funcionamiento, todas las cámaras de que disponen los agentes: sean las cámaras personales, las de los vehículos —todo el parque móvil dispondrá de ellas, aunque ahora solo las tienen los vehículos de Trànsit—, los drones o, incluso, otras fuentes, como cámaras de seguridad que se puedan integrar, con acuerdos de colaboración con los Mossos, o también fuentes abiertas, vídeos en directo en redes sociales. En los últimos años ha crecido exponencialmente el número de fuentes visuales de que disponen los Mossos d’Esquadra y todavía irá a más. Todo ello permite crear un ecosistema, sobre el mapa, sabiendo exactamente dónde tienes todas las cámaras, que en caso de un incidente los operadores de la sala de coordinación policial pueden activar para tener imágenes en tiempo real de los hechos, facilitarlas a los mandos y alertar de posibles peligros a las patrullas que se acercan. La criticidad de los incidentes en Catalunya, con un crecimiento desbocado del crimen organizado internacional, también hace que las capacidades técnicas de la policía sean clave. Si las cámaras permiten poner en alerta a las patrullas que se acercan a un incidente con armas de fuego, sabiendo el número de personas, el tipo de arma, etc., puede ayudar a salvar vidas.
Más imágenes, mejores decisiones
Tener imágenes en directo permite a los mandos tomar decisiones, aumentar los refuerzos y, no solo eso, también disponer de evidencias más sólidas ante un proceso judicial. Sobre este mapa del Fusus se pintan todas las cámaras disponibles y se irán añadiendo más capas de complejidad. Hasta ahora los mandos tenían imágenes de los drones pero no sabían exactamente qué veían; ahora, sobre el mapa, también verán el vector para orientarse sobre las imágenes que reciben por parte de los aparatos. La capacidad actual permite disponer de drones en dispositivos programados (manifestaciones, por ejemplo), pero la idea de futuro es tener también equipos autónomos preparados, de vuelo controlado desde la sala, para poder enviarlos con urgencia como primera respuesta en incidentes o accidentes, y tener imágenes incluso antes de la llegada de la primera patrulla. Puede parecer futurista y algunos mandos, con un pie ya en la jubilación, lo ven como un avance innecesario, pero hace años que Olivares y otros mandos policiales están trabajando para disponer de unas herramientas que pueden marcar la diferencia en un futuro más que próximo. La buena sintonía con la empresa Axon hace que los Mossos sean quienes marcan a los ingenieros de la compañía sus necesidades para mejorar la efectividad de la herramienta.

A este mapa de cámaras que permite Fusus también se sumarán los sensores de Kuppel, la cúpula de hierro antidrones de los Mossos d’Esquadra, una de las novedades presentadas en otras ediciones del MWC y que es referente en toda Europa. Todo este ecosistema de interconectividad, que permite tener imágenes en directo y también la detección de aeronaves no autorizadas, irá evolucionando con la incorporación de nuevas tecnologías con la idea de poder también gestionar, desde la misma plataforma, los incidentes que llegan desde el 112 y que ahora todavía se gestionan con Fènix. Poder hacerlo en una sola pantalla, mucho más intuitiva y con más fuentes, es una evolución que ya está en marcha.
Los humanos ejecutarán
El sargento, sin embargo, recuerda que, si bien toda esta tecnología hará el trabajo más ágil a los policías de las salas de mando, solo ayudará a tomar decisiones, con acciones más intuitivas, pero quienes ejecutarán seguirán siendo los humanos, los policías. Lo que está claro es que los operadores de sala necesitarán una formación más tecnificada que la que reciben ahora y habrá que seleccionar perfiles distintos en esta nueva sala que, tal como explican desde los Mossos, debe permitir un nuevo despliegue de los Mossos: después del territorial, ahora el tecnológico. La apuesta permite dar más robustez a las salas de mando y ofrecer herramientas a los operadores para mejorar la respuesta, aprovechando la tecnología, ante los incidentes diarios o de eventos más críticos.
Además, esta tecnología también permitirá disponer de información de fuentes abiertas, sean redes sociales u otras plataformas digitales, que servirán a los Mossos, en este nuevo concepto de sala, para anticiparse a los acontecimientos, aprovechando todos los datos que los usuarios publican casi en tiempo real. Sumada a la llamada al 112 que recibirán los Mossos, disponer de información con imágenes desde un vídeo, por ejemplo, en Instagram, haciendo confluir la información física y digital, permitirá también a los operadores de sala disponer de mejor capacidad para tomar decisiones. Este monitorización, que ya realizan en su negociado desde la Comissaria General d’Informació, con una sala operativa las 24 horas del día desde Ègara, ahora también se aplicará, y de manera mucho más visual y de fácil gestión, con el apoyo de herramientas de rastreo, en esta sala 2.0, y disponible para todos los incidentes del día a día de Seguretat Ciutadana en todo el país.

La IA, siguiente paso
Y el siguiente paso, el uso de la inteligencia artificial (IA) generativa para terminar de redondear este proceso de mejora y salto tecnológico. La próxima fase, que ya está en estudio y en pruebas, también desde la Comissaria General TIC de los Mossos, permitirá la prerredacción de los informes de los incidentes con IA. Todo el ecosistema que integrará Fusus —cámaras, comunicaciones por emisora, servicios activados, etc.— quedará registrado y se podrá redactar, incluso en tiempo real, un informe sobre el incidente, para después ser revisado por los agentes y enviado a los mandos. Lo que ahora redacta un agente, en directo o cuando finaliza el servicio, podrá ser compilado por la propia herramienta de esta sala del “futuro”, a la espera de ser validado por un policía y reenviado a quien corresponda.