A punto el Albus, el dispositivo de los Mossos para la visita del Papa: entre lo celestial y lo terrenal

Los Mossos d’Esquadra desplegarán la próxima semana uno de los dispositivos policiales más grandes que han hecho nunca por la visita del papa León XIV en Catalunya. El Santo Padre llegará al aeropuerto de El Prat el 9 de junio y será allí cuando el dispositivo que lideran los Mossos, como policía nacional de Catalunya, entrará en la fase de máxima alerta, hasta que el día 11, al cabo de dos días, vuelva a embarcar e inicie el viaje hacia las Canarias, la última escala en el Estado, después de haber pasado por Madrid, donde llega mañana, sábado, a las once y media de la mañana. El operativo, bautizado con el nombre de Albus, por el blanco de la imagen del Santo Padre, en latín, movilizará a 5.600 agentes de la policía catalana e implicará a la mayoría de especialidades del cuerpo, con el objetivo de garantizar la seguridad del pontífice, de las autoridades y de los miles de personas que se prevé que se concentren en Barcelona, especialmente alrededor de la Sagrada Familia, donde el papa culminará su visita con la bendición de la torre de Jesucristo, el día 10 al atardecer.

 

El dispositivo estará coordinado desde el CECOR, el centro de mando instalado en el Complex Egara de los Mossos, en Sabadell, donde habrá representantes de todos los cuerpos policiales implicados: Mossos d’Esquadra, Guardia Urbana de Barcelona, Guardia Civil, Policía Nacional, Casa Real y policía del Vaticanolos encargados de la primera corona de seguridad de la cápsula de León XIV. El intendente Joan Salamaña, coordinador general del dispositivo Albus, que lo ha liderado junto con el comisario David Boneta, que no ha asistido a la presentación excusado por su presencia en Navarra, en el entierro de los cinco agentes de la Policía Foral muertos en accidente de tráfico, ha explicado este viernes desde los pies de la Sagrada Familia que se trata de un “acontecimiento de alta relevancia institucional”, con una gran afluencia de personas, una fuerte proyección mediática y la presencia de numerosas autoridades. Por eso, los Mossos han diseñado un operativo integral de alta exigencia, centrado en tres grandes objetivos: la protección del Papa y de las autoridades, la seguridad de los actos multitudinarios y la gestión de la movilidad. Salamaña ha recordado que la gobernanza del plan director de seguridad de protección de la visita del papa León XIV en Catalunya es de los Mossos d'Esquadra, que son los que lideran el dispositivo y que, a la vez, tendrán que dar cuentas si algo falla. Que todo funcione también es un reto reputacional para la policía catalana y para el conjunto del país.

Terrorismo y delincuencia ordinaria

Los Mossos trabajan con dos principales amenazas sobre la mesa, una más celestial y una más terrenal. La primera, la terrorista. Salamaña ha recordado que Catalunya y el conjunto del Estado continúan en nivel 4 sobre 5 reforzado de alerta por amenaza antiterrorista, una situación que se mantiene desde el inicio del conflicto entre Israel y Hamás. Sin embargo, el intendente ha asegurado que, por ahora, Información no ha detectado ninguna amenaza concreta relacionada con la visita del papa León XIV, aunque sí se han encontrado, en las redes sociales, imágenes del Santo Padre y de la Sagrada Familia, que se analizan, pero que, por ahora, no corresponden a ningún riesgo concreto. A pesar de ello, la policía catalana reforzará la vigilancia en los puntos sensibles, en los recorridos del pontífice y en los espacios donde se prevén grandes concentraciones de personas. En este sentido, el dispositivo incluirá unidades de seguridad ciudadana, orden público, tráfico, el Grupo Especial de Intervención, drones, helicópteros, Tedax-NRBQ, subsuelo y transporte, entre otras especialidades.

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Joan Salamaña, intendente de los Mossos, delante de la Sagrada Familia / ACN

La segunda gran preocupación de los Mossos es la delincuencia ordinaria, especialmente los hurtos y robos. La previsión de aglomeraciones en Barcelona, sobre todo alrededor de la Sagrada Familia y en otros puntos vinculados a los actos del Papa, puede convertirse en una oportunidad para ladrones multirreincidentes y grupos especializados en hurtos al descuido, que quieran hacer el agosto antes de tiempo. Por ello, los Mossos también desplegarán efectivos de seguridad ciudadana y unidades especializadas de paisano para prevenir robos, controlar movimientos sospechosos y evitar que la visita del pontífice sea aprovechada por los delincuentes habituales de Barcelona o por aquellos que vengan expresamente a la capital de nuestro país a robar.

Control de masas y planes de evacuación

Otro de los grandes retos del dispositivo será la gestión de las aglomeraciones. Los Mossos han preparado planes de evacuación y medidas para restringir el acceso a determinados espacios si la situación lo requiere. La policía catalana quiere evitar riesgos asociados a las multitudes y garantizar que, si hay que mover personas o cerrar accesos, se pueda hacer de manera ordenada y segura. Salamaña ha insistido en que el objetivo es que los actos del Papa se puedan desarrollar con "la menor afectación posible" para la vida cotidiana de los ciudadanos, especialmente en Barcelona, donde se concentrará buena parte del operativo. Muchas calles permanecerán cortadas y también se harán desvíos de tráfico o bloqueos durante el movimiento de la cápsula del Santo Padre o de las otras decenas de autoridades que visitarán Barcelona durante la estancia de León XIV. El plan director de seguridad contempla varios programas como, entre otros, el de la movilidad, que será muy complicada durante los días de la visita y también el de acreditaciones, para identificar a todo el que tenga acreditación para controlar y saber exactamente quién asistirá a todos los actos concretos. Esto, a su vez, permite trabajar con más seguridad. En Montserrat, por ejemplo, de las 600 personas que habrá en el interior o de los miles de fuera, todos habrán tenido que facilitar su identificación, y permite a los Mossos poder tenerlos controlados y elevar el nivel de seguridad. Uno de los otros programas es el que lidera la Comisaría General de Información, que analiza los riesgos que puede generar la visita del pontífice a Catalunya, como, por ejemplo, la huelga de los maestros. Salamaña también ha recordado un par de veces este viernes que uno de los objetivos del dispositivo también es mantener el servicio ordinario de la seguridad de Catalunya, más allá de la protección de la visita del Santo Padre, que seguirá su vida normal.

Los maestros, a la huelga el día 9

El dispositivo también deberá convivir con las movilizaciones anunciadas por los docentes para el martes 9 —y posiblemente también el día 10. El intendente Salamaña ha asegurado que los Mossos harán "lo posible desde la prudencia y el diálogo" para que la visita del Papa "se pueda compatibilizar" con el derecho de manifestación. "Tendremos un evento de gran relevancia, con autoridades, actos multitudinarios y una movilidad que debemos gestionar. Como nos pasa en otras ocasiones, se añadirán otros ingredientes, que debemos hacer compatibles con este encargo", ha afirmado el coordinador general del dispositivo. Los sindicatos ya han alertado de que pueden generar un problema y "bloquear" Catalunya el día que llega el Santo Padre.

Ahora mismo, además del terrorismo y de los ladrones, una de las preocupaciones de los Mossos son las protestas que pueden organizar los docentes y si hacen ocupaciones de vías que puedan complicar el paso de las autoridades y obliguen a hacer acciones contundentes, si es necesario desalojar personas de la vía pública, un hecho que generaría una imagen de tensión que no solo ensuciaría la visita del Papa, sino que, a la vez, complicaría las relaciones con el Govern. En las últimas acciones de los maestros, en las huelgas de los últimos días, desde la Prefectura se ordenó evitar acciones contundentes contra el profesorado para evitar escalar la tensión con Educación y con la misma conselleria de Interior.