La pobreza en Catalunya crece, según confirman los nuevos datos del Institut d'Estadística de Catalunya (Idescat) que se han hecho públicos este jueves. El detalle de estos datos muestra que el riesgo de pobreza o exclusión social entre las personas que residen en territorio catalán ha subido hasta el 24,8% en 2025, esto quiere decir ocho décimas más que el año pasado, prácticamente un punto porcentual. Catalunya se sitúa así en las primeras posiciones de liderazgo en cuanto a pobreza. Según Eurostats, la media europea se sitúa en el 21%, mientras que Bulgaria es el país con más personas en riesgo de pobreza y exclusión, el 30,3%, seguida de Rumanía (27,9) y Grecia (26,9%).
Este 2025, el dato en España es del 25,7%. Si el ritmo de crecimiento en Catalunya crece como lo ha hecho en el último año, ya se situaría en el nivel de España y se acercaría más al de Grecia y Rumanía. Este dato se conoce como la tasa AROPE, por las siglas en inglés de At Risk Of Poverty and/or Exclusion, utilizada por la Unión Europea para evaluar el riesgo de pobreza y exclusión social en los territorios. La tasa es la proporción de la población total que se encuentra en tres situaciones: riesgo de pobreza, carencia material y social extrema y baja intensidad en el trabajo.
En cuanto a Catalunya, el 18,9% de la población se encuentra en riesgo de pobreza, 1,5 puntos más que en 2024, mientras que el 8,9% declaró encontrarse en situación de privación material y social extrema, tres décimas más, y, por otra parte, la baja intensidad en el trabajo afectó al 5,9% de la población, dos décimas más que el año pasado. Por grupos de edad, los menores de 16 años tienen una tasa AROPE más elevada, con un 36,1% lo que representa un incremento de 1,3 puntos; entre la población de 16 a 64 años, la tasa se situó en el 24,5%, 9 décimas más, mientras que entre las personas de 65 años o más llegó al 17,3%, tres décimas por encima de 2024.
Alarmante aumento en los hogares con hijos
En cuanto al tipo de hogar, el riesgo de pobreza o exclusión social se redujo ligeramente en los hogares sin hijos dependientes, hasta el 18,7%, mientras que aumentó de forma notable en hogares con hijos, que registraron una tasa del 30,8%, 2,3 puntos más que el año anterior. En cuanto a la nacionalidad, y considerando solo la población de 16 años o más, la tasa AROPE fue del 48,6% entre las personas de nacionalidad extranjera, lo que supone un aumento de 5,9 puntos en un año. En cambio, entre las personas de nacionalidad española la tasa se redujo hasta el 17,2%, cuatro décimas menos.
