Los juzgados de Ayamonte, una localidad de la provincia española de Huelva, viven un conflicto no solo legal, sino lingüístico, con presencia del catalán y del latín, en un caso de catalanofobia por parte de una abogada. El caso está relacionado con un accidente ocurrido en el año 2020 en una conocida gran superficie comercial de una cadena alemana. Después de años de trámites, el juzgado ha decidido poner fecha para el juicio el mes de noviembre de este año. Pero el abogado de la empresa afectada, catalán, ha pedido al juzgado poder celebrar el juicio por videoconferencia, dada la distancia a la que se encuentra el juzgado de Ayamonte de Catalunya.
El escrito llegó al juzgado y se tramitó a pesar de que estaba escrito en catalán. Como respuesta, la abogada de la mujer afectada, Gemma Gutiérrez, sorprendida al recibir el texto en catalán, decidió dirigirse al juzgado también en catalán y en latín. "La diligencia venía en catalán, sin traducción ni postilla, dirigida al juzgado de Ayamonte", aclara la abogada en declaraciones a Huelva Hoy, donde insiste en decir, taxativamente, que "si a este letrado aquí en Ayamonte le tramitan un escrito en catalán, a mí me lo tienen que tramitar en catalán y en latín".
La persona afectada presentó una demanda reclamando los daños sufridos en el accidente ahora hace seis años. Una vez hecha la valoración forense del accidente, la abogada de la víctima pide una compensación de 10.000 euros a la superficie comercial. Sin embargo, Gutiérrez se queja de la falta evidente de recursos, medios y personal en los juzgados de Ayamonte que provocan lentitud en estos procesos. "Cuesta mucho trabajo que las demandas se tramiten en los juzgados de Ayamonte", declara a Huelva Hoy. Una vez fijado el juicio para noviembre de 2026, el abogado del centro comercial se dirigió al juzgado pidiendo intervenir por videoconferencia y modificar la fecha, aunque la carta que llegó a la letrada estaba escrita en catalán, sin traducción al español.
Ante esta situación, la abogada se ha dirigido a su colega en latín: "Petitioni suspensionis deest iusta causa ad diem conventam mutandam, cuius iusta causa proposita est resolutio lingua alia quam. Hispanica sine translatione, hac parte et ipsa curia nescientibus quid in dicto documento exprimatur vel eius significationem".
La letrada indica a su colega catalán que "la petición de suspensión carece de causa justa para cambiar la fecha de la vista, causa justa para la que se propuso la resolución en una lengua diferente del castellano sin traducción, desconociendo en esta parte y por el mismo tribunal que se expresa en el documento mencionado ni su significado". Al haber escrito el abogado de la gran superficie en catalán, la abogada de Huelva escribe en latín una respuesta, que también ha enviado en catalán al juzgado, en lugar de simplemente pedir una traducción.
