Migrantes. Gays. Judíos. Musulmanes. Cualquiera puede ser objetivo de The Base, una organización que, supuestamente, según la Audiencia Nacional, lideraba en España, desde el País Valencià, David D., un joven de 25 años, de nacionalidad española, que mantenía contacto directo con el líder de este grupo terrorista a escala internacional, Rinaldo Nazzaro. El juez Antonio Piña ha procesado a este vecino de Onda, en la Plana Baixa, y también a su segundo, Jesús E., detenido también a finales de 2025, en Ayódar, en el Alto Mijares, en Castelló.
La investigación, que lideró la Comisaría General de Información de la Policía Nacional desde mayo de 2025, acabó con la detención de tres personas —y la imputación de dos más— y ahora la Audiencia Nacional, cuando ha terminado la fase de instrucción, ha decidido procesar a dos de los detenidos por delitos de terrorismo por su vinculación con The Base, una organización terrorista de ideología supremacista blanca que promueve la creación de células paramilitares y la preparación para una confrontación violenta.
En el registro en casa del principal investigado y de los otros detenidos, la Policía Nacional intervino dos armas de fuego reales, nueve armas de fogueo, más de una veintena de armas blancas y equipamiento táctico militar completo que los miembros de la célula utilizaban para realizar los entrenamientos paramilitares. Los agentes también localizaron abundante material supremacista y propaganda neonazi, entre la que había una edición de Mi lucha (Mein Kampf), de Adolf Hitler, traducida al catalán, así como documentación vinculada a otras organizaciones terroristas. Disponer de este armamento hacía pensar a la policía que los arrestados podían pasar del plan teórico a realizar acciones violentas contra los objetivos que habían marcado. Según el auto, del 21 de agosto, del Juzgado Central de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional, los investigadores sitúan a David D. como el dirigente en el Estado de la franquicia española de The Base. La organización, incluida en la lista europea de entidades sometidas a medidas restrictivas, defiende la supremacía blanca y busca crear una red internacional de grupos paramilitares preparados militarmente para lo que sus miembros denominan la "lucha por la sucesión blanca". La investigación atribuye a David D. una actividad continuada de captación y adoctrinamiento, propaganda extremista, difusión de postulados aceleracionistas y formación en el uso de armas y técnicas de combate para instaurarse en el Estado, conseguir más adeptos y realizar acciones violentas contra sus objetivos sin ser cazados.
La resolución judicial recoge que David D. organizó entrenamientos tácticos con diferentes tipos de armas en los alrededores de Onda, en Castelló, y que durante la investigación se detectó una "acumulación anormal" de armas, principalmente armas blancas, material paramilitar, equipamiento médico de combate y ropa destinada a este tipo de prácticas. Los investigadores también remarcan que algunos de los integrantes llevaban y utilizaban estas armas habitualmente en la vía pública, hecho que, según resolución judicial, incrementaba el riesgo asociado a su radicalización. Los dos procesados fueron detectados por Información de la Policía Nacional en viajes a otros puntos del Estado para agredir a diversas personas.
Contactos con el líder internacional de The Base
Los indicios contra el grupo provienen, entre otros elementos, del material intervenido y de los contactos con Rinaldo Nazzaro, considerado el líder de The Base y que actualmente vive escondido en Rusia. Los informes de un agente informático infiltrado en los grupos de Telegram que usaban para comunicarse indican que la misma organización neonazi había identificado a David D. como su responsable en el Estado español.
David D. dirigía supuestamente la célula mediante el canal de Telegram 'TB Spain', posteriormente eliminado, donde se habían publicado directrices y objetivos de la organización. También participaba en canales de Telegram y Signal vinculados a The Base y mantenía contactos con Nazzaro a través de VK, una red social de origen ruso. Los investigadores localizaron, además, fotografías suyas con la bandera de The Base y la palabra “Spain” publicadas en un perfil gestionado por el dirigente internacional de la organización -como la imagen que acompaña esta noticia. El segundo procesado, Jesús E., aparece en la investigación como un miembro activo de la célula y la “mano derecha” de David D. Según el juez, hay indicios de que participó en entrenamientos paramilitares y de que llegó a fotografiarse con el líder español exhibiendo la bandera de la organización y armas.
La causa también ha detectado a otras personas vinculadas a los entrenamientos o a actividades de adoctrinamiento, aunque el juez considera que, en estos casos, no se ha acreditado de la misma manera una participación directa en la célula terrorista y no se les ha procesado. Entre ellos, uno de los hermanos de Jesús E., David E., y también un menor, Sergi M.
Adoctrinamiento, armas y captación
El auto de procesamiento considera que David D. se encontraba en un proceso de autoadoctrinamiento y autocapacitación, tanto a través del consumo y difusión de propaganda de The Base como mediante entrenamientos físicos con armas en su pueblo de Castelló, donde fue arrestado. También le atribuye tareas de adoctrinamiento y difusión de las ideas y técnicas de la organización a otras personas, también a su segundo, Jesús E. El magistrado Antonio Piña acusa a David D. -que está en prisión- de pertenencia a organización terrorista, adoctrinamiento y también colaboración con organización terrorista, si bien a Jesús E. solo lo acusa de adoctrinamiento terrorista. Ahora será necesario que la Fiscalía de la Audiencia Nacional haga la petición de las penas por estos supuestos delitos, muy graves.
