El Ministerio de Movilidad, Transportes y Agenda Urbana construirá un cuarto carril por sentido en la AP-7 entre el Vendrell (Baix Penedès) y el Papiol (Baix Llobregat). La previsión es licitar este año los diversos proyectos que comportará esta obra, que el Gobierno estima que costará más de 200 millones de euros. Lo ha anunciado este miércoles el secretario general de Infraestructures, Xavier Flores, que ha subrayado la necesidad de ampliar la autopista después de la liberación de los peajes y el consiguiente incremento de tráfico. En una visita a Vilafranca, Flores también ha anunciado que el Estado ha descartado continuar el Quart Cinturó (B-40) cruzando el Alt Penedès. Ahora estudiará enlazar la B-40 con el A-2 y la AP-7 con un vial cerca de Martorell.

El secretario general ha recordado que cada día pasan 100.000 vehículos por la AP-7 en el tramo que hay entre el Vendrell y el Papiol. La cifra es casi un 20% más que antes de la liberación de los peajes, y un 50% más si se analiza solamente el tráfico de camiones. Este incremento de vehículos, ha recalcado, ha comportado numerosos incidentes y accidentes que han generado momentos de colapso de la vía. El Ministerio lo quiere resolver con la construcción de un cuarto carril. "Tener la posibilidad de apartar un vehículo averiado o accidentado si dispones de un carril más, hace que la vía sea más resiliente y evitas congestiones", ha subrayado Flores, que ha avisado de que la autopista tiene el riesgo de situarse en un nivel alto de colapso durante los años siguientes si no se actúa pronto. La previsión del Ministerio es abrir "inminentemente" los concursos para licitar los diversos proyectos constructivos en que se dividirá este cuarto carril por sentido, de unos 50 kilómetros de longitud.

 

Dos años de obras

Con todo, ha evitado concretar un calendario de trabajo, y ha asegurado que sería un "fracaso" no hacer la licitación de este 2022. Cuando se inicien las obras, estas se podrían alargar casi dos años, según el secretario general. En paralelo, el proyecto de mejora de la AP-7 presentado este miércoles a los alcaldes del Penedès también incluye una reforma del enlace Vilafranca Centre. La intención del Ministerio es permitir la conexión completa entre la AP-7 y la C-15, ya que ahora solamente se puede acceder a la autopista desde Vilafranca en dirección Barcelona, pero no hacia Tarragona.

Por otra parte, Flores ha anunciado que el Ministerio da por enterrada la posibilidad de hacer pasar el Quart Cinturó cruzando buena parte del Alt Penedès, como se había planteado años atrás. El Estado se decanta ahora por hacer un enlace entre la B-40 en Abrera y la AP-7 en Martorell, construyendo un vial que pase por fuera de este último municipio. Flores ha señalado que el cuarto carril de la AP-7 hace que sea menos necesario hacer pasar el Quart Cinturó por la plana penedesenca, a la vez que ha destacado que la nueva propuesta evita estropear el paisaje vitivinícola. Ara el Ministerio ha licitado por 1,8 millones un estudio informativo para analizar cuál es el mejor trazado para este enlace, "que se hará de forma consensuada con los ayuntamientos de Abrera, Sant Esteve Sesrovires y Martorell," ha garantizado Flores.

Que el Quart Cinturó ya no cruce las viñas penedesenques es un anuncio que han aplaudido tanto la Generalitat como los alcaldes del Alt Penedès. Desde el Govern, el secretario general de Vicepresidència y Territori, Ricard Font, ha celebrado que "se evite una herida" en el paisaje mientras ha resaltado que la retirada del Quart Cinturó facilita la aprobación del Plan Territorial Parcial (PTP),