El MV Hontius, el barco de expedición neerlandés afectado por el brote de hantavirus que ha causado la muerte de tres personas y contabiliza otras ocho infectadas, se dirige desde ayer rumbo a Tenerife, en concreto, al puerto de Granadilla de Abona, al sur de la isla, donde está previsto que llegue este sábado. Mientras tanto, se van conociendo algunos detalles de este caso que ha destapado un problema de salud que tiene en alerta a la Organización Mundial de la Salud y ha provocado una fuerte controversia política entre el Gobierno central y el canario. Entre las informaciones que van saliendo a la luz hay un vídeo sobre el momento en el que el capitán del barco, Jan Dobrogowski, anunció la muerte del primer pasajero, el pasado 12 de abril. En aquel momento, nada hacía pensar que la causa de la muerte podría ser el hantavirus, una afección respiratoria de propagación rápida, habitualmente vinculada al contacto con roedores. “Es mi triste deber informaros de que uno de nuestros pasajeros falleció repentinamente anoche. Por trágico que sea, creemos que fue por causas naturales. Además, según me ha informado el médico, los problemas de salud que padecía no eran infecciosos. Por lo tanto, en este sentido, el barco es seguro”, dijo el capitán del MV Hontius, refiriéndose al hombre de unos 70 años de nacionalidad neerlandesa fallecido el día anterior, 11 de abril, poco antes de que el crucero llegara a la isla de Santa Elena. Su cuerpo fue trasladado posteriormente a esta isla. Su esposa, también pasajera, enfermó durante el viaje y falleció después en un hospital de Johannesburgo (Sudáfrica), convirtiéndose en la segunda víctima de este brote. El médico al que se refiere el capitán es un doctor de nacionalidad británica, de 56 años, que se contagió después de atender a los pasajeros infectados y fue evacuado a los Países Bajos en estado crítico, aunque ahora se encuentra estable.
El vídeo más viral es del creador de contenido turco Ruhi Çenet, que ha compartido imágenes y sus impresiones de aquel momento a través de las redes sociales y diversas entrevistas. El videobloguero subió al MV Hondius en Ushuaia, en Argentina, el 1 de abril para documentar un viaje hasta Tristan da Cunha, el remoto archipiélago del Atlántico Sur que formaba parte de la ruta del crucero. Çenet hizo la travesía entre el 1 y el 24 de abril, fecha en la que fue uno de los pasajeros que bajó en la isla de Santa Elena, cuando el Hondius atracó allí, mientras el resto del pasaje continuaba su viaje. Una vez se ha conocido el brote de hantavirus, Çenet ha denunciado que la naviera y las autoridades no transmitieron la gravedad real del riesgo de contagio del hantavirus, a pesar de que ya se había producido una muerte. El videobloguero, de 35 años, comenta las imágenes del capitán anunciando la primera muerte, que ha compartido a través de las redes. “Entonces el capitán anunció que había habido una muerte, que se había producido por causas naturales y que no existía ningún riesgo de infección. Esto nos tranquilizó en aquel momento, pero también nos desinformó, porque aquella persona ya llevaba el virus antes de embarcar”, afirma.
El creador de contenido turco, con más de un millón de seguidores, sigue relatando que esta desinformación hizo que la vida continuara con normalidad, sin que se extremaran las medidas de seguridad para evitar posibles contagios, porque en ningún momento se contempló que la causa de la muerte fuera una enfermedad infecciosa. “Como no se nos comunicó ninguna enfermedad infecciosa, todo el mundo siguió actuando con normalidad. Habitualmente desayunábamos a las 7.30 de la mañana y hacíamos las comidas en el comedor del barco, una rutina que se mantuvo igual que las actividades sociales y las sesiones de conferencias. La gente, además, no llevaba mascarilla”. Çenet afirma que “no nos manipularon, pero siento que jugaron con nosotros”, por eso cree que las primeras respuestas de la tripulación fueron insuficientes y ha considerado que “deberían haber exigido algunas pruebas y los protocolos al respecto deberían actualizarse”. El videobloguero lamenta que “la situación acabó siendo mucho peor de lo que nos habían explicado”, a la vez que ha criticado que las pruebas médicas no llegaran a tiempo. “Después de la muerte de una tercera persona, quedó claro que había hantavirus a bordo”, ha asegurado.