Tres muertos en un crucero de lujo han encendido las alarmas de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que investiga un brote de hantavirus. El crucero zarpó el pasado 20 de marzo desde la terminal portuaria de Ushuaia (la ciudad más austral de Argentina) hacia Cabo Verde, con destino final las Canarias, y desde entonces se han visto afectadas seis personas —de las cuales han muerto tres y una permanece en cuidados intensivos—. En uno de los casos se ha confirmado por laboratorio la presencia del hantavirus, contagiado por roedores.

La OMS ha explicado este domingo que se llevan a cabo investigaciones epidemiológicas y nuevos análisis de laboratorio para determinar el alcance del brote en el océano Atlántico, mientras que los pasajeros y la tripulación reciben atención médica y seguimiento. De la misma manera, ha indicado que coordina con los países implicados y los operadores del barco la evacuación médica de dos pasajeros con síntomas, así como la evaluación del riesgo sanitario para el resto de las personas a bordo. El organismo internacional ha destacado la respuesta rápida y la coordinación entre las autoridades sanitarias, y ha avanzado que informará formalmente a los países miembros en el marco del Reglamento Sanitario Internacional, además de emitir un informe público sobre el brote. 

¿Qué es el hantavirus?

Por el momento, no se han difundido detalles sobre el origen del contagio ni sobre la nacionalidad de los afectados, mientras continúan los estudios, incluida la secuenciación del virus. Al respecto, cabe tener en cuenta que el hantavirus se suele transmitir por contacto con orina o excrementos de roedores infectados. "Es extraño, el hantavirus puede contagiarse entre personas y puede provocar infecciones graves respiratorias que requieren monitoreo, soporte y respuesta al paciente", ha apuntado la OMS.

Los primeros síntomas de la enfermedad por hantavirus son similares a los de la gripe, con escalofríos, fiebre y dolores musculares. Después, los pacientes empiezan a sentirse mejor... pero uno o dos días después surgen dificultades para respirar y la enfermedad empeora rápidamente, con tos seca, malestar general, dolor de cabeza, náuseas y vómitos. Una vez en el médico, un examen físico podrá revelar sonidos pulmonares anormales, insuficiencia renal y/o cardiorrespiratoria, presión arterial baja (hipotensión) y niveles bajos de oxígeno en la sangre, lo que provoca que la piel se vuelva azul (cianosis). La insuficiencia pulmonar puede provocar la muerte, hasta el punto de que mueren más de la mitad de las personas con esta enfermedad en los pulmones. Las personas con hantavirus son hospitalizadas, a menudo en las unidades de cuidados intensivos (UCI). Los tratamientos incluyen oxígeno, respiración asistida en casos graves, máquinas especiales para oxigenar la sangre y otros cuidados de apoyo para tratar los síntomas, pero no existe ningún tratamiento antiviral contra el hantavirus. Para prevenir, hay que evitar exponerse a la orina y excrementos de roedores. En caso de haber estado expuestos y presentar síntomas pseudogripales, hay que consultar al médico.