Un grupo de 20 estudiantes que forman parte del movimiento End Fossil seguirán durando este fin de semana con la acampada de protesta en la Universidad de Barcelona (UB), según informa la agencia ACN citando a un portavoz del colectivo, a Gil Hortal. La acampada arrancó el martes en la sede central de la UB de la plaza de la Universidad.
Los estudiantes piden en la UB que deje de tener relaciones con empresas que creen que no representan el cambio de paradigma que hace falta para luchar contra el cambio climático. Una de estas compañías es Repsol, con quien la UB colabora a través de la cátedra de transición energética, o el Banco Santander, que tiene oficinas en las facultades o vínculos con el carné de estudiante. El colectivo mantiene conversaciones con el rectorado para mirar de encontrar una solución al conflicto. Los estudiantes aseguran que no piensan levantar la acampada hasta que sus objetivos no se vean cumplidos.
Gil Hortal ha asegurado que la voluntad del grupo es "negociar", y ha añadido que tienen dos conversaciones diarias con representantes del rectorado. El portavoz indica que hasta ahora la voluntad de negociar de las autoridades de la UB no era "demasiado abierta", pero admite que este viernes se ha visto un giro de posición.
Los activistas reclaman una asignatura de educación ecosocial
Aparte de romper los lazos con la petrolera o con la entidad financiera -a la cual los estudiantes de End Fossil acusan de invertir en combustibles fósiles, en industria armamentística o en energía nuclear- el grupo también exige que se instaure una asignatura de Educación Ecosocial aplicable a todos los currículums. La protesta coincide con la celebración esta semana de la cumbre del COP27 en Egipto, que tiene que seguir discutiendo sobre los principales retos con respecto al cambio climático a nivel mundial.
Con vistas a la próxima semana, los jóvenes prevén continuar con las negociaciones con el rectorado. Asimismo, anuncian encuentros, el martes, con varios grupos parlamentarios de la cámara catalana para explicarles sus reclamaciones, que quieren hacer extensibles al conjunto de centros universitarios de Catalunya.
La protesta arrancó el martes cuando un grupo de activistas se concentró en el interior de uno de los vestíbulos de la universidad. Tres activistas se llegaron a encadenar entre sí con tubos con cadenas por dentro, en las escaleras que llevan al rectorado. Un miembro de la plataforma criticó que los agentes de seguridad de la universidad habían cerrado las puertas de acceso donde se habían quedado ocho personas encadenadas. El grupo denunció que estas personas se quedaron cerradas y sus derechos se coartaron.
