El crucero de expedición MV Hondius, con 149 personas a bordo de 23 nacionalidades, se encuentra actualmente inmovilizado frente a las costas de Cabo Verde sin poder atracar ni desembarcar pasajeros. El barco, que había iniciado su viaje en el Atlántico Sur después de salir de la región de Ushuaia (Argentina), ha quedado bloqueado por la decisión de las autoridades caboverdianas, que han optado por impedir cualquier operativa por precaución sanitaria. La situación se ha desencadenado a raíz de la muerte de tres pasajeros durante la travesía y de la detección de un posible brote de enfermedad infecciosa a bordo. En concreto, se ha confirmado al menos un caso de hantavirus en un pasajero de nacionalidad británica que tuvo que ser evacuado a Sudáfrica y que continúa ingresado en estado crítico en Johannesburgo.
A bordo del barco viajan también 14 ciudadanos españoles —13 pasajeros y un miembro de la tripulación—, según ha informado la naviera Oceanwide Expeditions, responsable del crucero. La compañía ha calificado el escenario como una “grave situación médica a bordo” y asegura que se han activado “estrictas medidas de precaución a bordo”, que incluyen el aislamiento de posibles casos, protocolos reforzados de higiene y un seguimiento médico constante de pasajeros y tripulación. Ante el bloqueo en Cabo Verde, la naviera trabaja en alternativas para gestionar la crisis. Entre las opciones que hay sobre la mesa, destaca la posibilidad de dirigir el barco hacia las islas Canarias, concretamente a puertos como Las Palmas o Tenerife, donde se podrían hacer nuevos exámenes médicos y organizar la atención sanitaria de los afectados.
Las autoridades de Cap Verd no autorizan el desembarco
El barco se encuentra en estos momentos frente a Cabo Verde, pero las autoridades del país no han permitido, de momento, el desembarco. Según Oceanwide Expeditions, las autoridades locales “todavía no han concedido autorización para desembarcar a los pasajeros que requieren atención médica ni para colaborar en la realización de pruebas médicas”. Personal sanitario de Cabo Verde sí que ha subido al barco para evaluar el estado de las dos personas que presentan síntomas. Sin embargo, según la naviera, “no se ha tomado ninguna decisión respecto al traslado de estas personas a un centro médico en Cabo Verde”.
Actualmente, hay dos miembros de la tripulación con síntomas respiratorios agudos, uno de carácter leve y otro grave. Ambos, según la compañía, necesitan “atención médica urgente”. La naviera remarca, sin embargo, que no se ha confirmado la presencia de hantavirus en estas dos personas.
Cronología de lo que ha pasado a bordo
Según la información facilitada por Oceanwide Expeditions, el primer episodio se produjo el 11 de abril, cuando murió un pasajero a bordo del crucero. En aquel momento no se pudo determinar la causa de la muerte. El 24 de abril, este pasajero fue desembarcado en Santa Elena, acompañado por su mujer. Tres días después, el 27 de abril, se supo que la mujer se había encontrado mal durante el viaje de vuelta y que había muerto posteriormente. Ambos eran de nacionalidad neerlandesa. La naviera subraya que, por ahora, “no se ha confirmado que estas dos muertes estén relacionadas con la situación médica actual a bordo”.
También el 27 de abril, otro pasajero enfermó gravemente y fue evacuado por motivos médicos a Sudáfrica. Se trata de un ciudadano británico que está ingresado en la unidad de cuidados intensivos de Johannesburgo, en estado crítico pero estable. Es en este paciente donde se ha identificado una variante del hantavirus. El 2 de mayo murió otro pasajero, de nacionalidad alemana, a bordo del barco. La causa de la muerte aún no ha sido determinada.
La compañía insiste en que, de momento, el único caso confirmado de hantavirus es el del pasajero británico evacuado a Johannesburgo. También afirma que “tampoco se ha establecido que el virus esté relacionado con las tres muertes asociadas a este viaje”, y que se están investigando la causa exacta y cualquier posible relación.
Canarias pide tranquilidad
Ante la posibilidad de que el crucero acabe desembarcando en las Canarias, el portavoz del gobierno canario, Alfonso Cabello, ha pedido “tranquilidad”. Ha recordado que se trata de un hecho que ocurre en alta mar y que la decisión sobre un eventual atraque no corresponde al gobierno regional. Cabello ha explicado que la información de que dispone el ejecutivo canario es que el barco se dirigía a Cabo Verde antes de llegar a las islas. También ha querido transmitir “una relativa tranquilidad en la medida en que está detectado y se trabaja con todas las garantías”.
¿Qué es el hantavirus?
El hantavirus es una familia de virus que habitualmente tienen como reservorio algunos roedores. El contagio a humanos no es frecuente, pero puede producirse por contacto con saliva, heces u orina de roedores infectados. También puede haber transmisión por mordedura o arañazo, aunque es poco habitual. Los primeros síntomas pueden asemejarse a los de una gripe: fiebre, dolor muscular, malestar general, estornudos, náuseas, vómitos o dolor abdominal. En algunos casos, sin embargo, la infección puede evolucionar hacia cuadros más graves, como el síndrome pulmonar por hantavirus o la fiebre hemorrágica con síndrome renal, dos enfermedades potencialmente mortales.
Según los datos citados del Centro de Control de Enfermedades de Estados Unidos, el síndrome pulmonar por hantavirus puede tener una mortalidad elevada entre las personas que desarrollan complicaciones respiratorias. Sin embargo, los expertos recuerdan que la transmisión entre personas es excepcional y que, en la mayoría de las variantes, no está documentada de manera habitual. No hay un tratamiento específico contra la infección por hantavirus. La atención médica se centra en el apoyo al paciente, reposo, hidratación, control de los síntomas y, en los casos graves, asistencia respiratoria u otras medidas hospitalarias como la diálisis si hay afectación renal.
