Doce guías oficiales que prestaban servicios en la basílica de la Sagrada Família por cuenta de la empresa Palacios y Museos han impugnado su despido disciplinario después de que Inspección de Trabajo determinara que formaban parte de un colectivo de 40 personas que trabajaban fraudulentamente para la empresa como falsos autónomos. Según denuncian, Palacios y Museos aprovechó el proceso de regularización laboral ordenado por Inspección de Trabajo para imponer una reducción significativa de sus condiciones retributivas, modificar horarios y dedicaciones sin una negociación real, forzando la salida progresiva de los guías y despidiendo a los que reclamaron judicialmente el mantenimiento de sus derechos.
Las funciones que hasta entonces desarrollaban los 12 profesionales despedidos, todos ellos con una elevada formación académica y titulares de la Habilitación de Guía de Turismo Oficial otorgada por la Generalitat, han sido asumidas por nuevo personal contratado en condiciones económicas inferiores y, según denuncian los demandantes, sin esta cualificación oficial.
Falsos autónomos en Palacios y Museos
Una actuación de la Inspección de Trabajo en la Basílica de la Sagrada Família en diciembre de 2025 determinó que 40 personas que realizaban funciones de guía oficial en el monumento por cuenta de la empresa Palacios y Museos mantenían una relación laboral que había sido articulada fraudulentamente bajo la apariencia de trabajo autónomo. La resolución de Trabajo instaba a la empresa a regularizar de forma inmediata la situación laboral del colectivo y fue acompañada de una propuesta de sanción económica de más de un millón de euros.
El proceso de regularización, explican los denunciantes, significó la pérdida de sus derechos laborales, hecho que provocó la marcha de muchos de ellos, y los que continuaron reclamando judicialmente el mantenimiento de sus condiciones han sido despedidos después de sufrir fuertes presiones. Así, el pasado 3 de junio se notificó el despido disciplinario de la última guía oficial de este grupo de 12 personas que, asesoradas por Col·lectiu Ronda, han intentado hasta el último momento negociar su continuidad en la empresa y la integración real en la plantilla con respeto a las condiciones laborales y retributivas previas.
Proceso negociador fallido
En febrero de 2026, los guías afectados instaron a Palacios y Museos a abrir un proceso negociador para establecer las condiciones laborales en que se debía producir su incorporación a la plantilla como personas trabajadoras por cuenta ajena. Según denuncian, la empresa se negó a constituir el marco negociador reclamado y trasladó una propuesta que implicaba una reducción muy significativa de la retribución previa y dejaba sin resolver cuestiones esenciales como la gestión de los días festivos y de los tiempos de descanso, los complementos por idiomas, los servicios extraordinarios o la disponibilidad.
Durante los meses siguientes, las conversaciones se mantuvieron sin avances significativos, mientras aumentaba progresivamente el número de guías que dejaban de prestar servicios en la Basílica ante la incertidumbre generada, toda vez que se les planteaba que, de no aceptar las condiciones impuestas por la empresa, dejaban de trabajar. En paralelo, Palacios y Museos inició procesos de selección y formación de nuevo personal para sustituir a los guías afectados por la resolución de Inspección. Según denuncian los demandantes, este nuevo personal ha sido contratado con condiciones económicas inferiores y sin exigir la habilitación de Guía de Turismo Oficial que hasta entonces tenían los profesionales que desarrollaban las visitas y tours especializados en la Sagrada Família.
Alta en la Seguridad Social e imposición de nuevos horarios
Este mes de mayo, los 12 guías que manifestaron que no aceptarían las condiciones impuestas, a pesar de la voluntad de continuar haciendo su trabajo, fueron dados de alta en la Seguridad Social con la exigencia de cumplir unos horarios y jornadas imposibles de asumir, nuevamente con la intención de provocar su baja o justificar un eventual despido. Los afectados denuncian que esta decisión se adoptó de forma repentina y sin tener en cuenta la situación generada por la propia empresa durante los meses anteriores.
Muchos guías habían asumido otros compromisos profesionales para compensar la disminución, y en algunos periodos la ausencia total, de encargos por parte de Palacios y Museos. Pero los nuevos horarios impuestos resultaban incompatibles con estos compromisos y hacían inviable, en muchos casos, la continuidad en las condiciones planteadas por la empresa. A partir de este momento, Palacios y Museos inició expedientes sancionadores y procedió a comunicar despidos disciplinarios, hasta la última extinción notificada el pasado 3 de junio.
"Forzar nuestra salida"
Portavoces del colectivo de guías afectados lamentan que "Palacios y Museos no ha tenido en ningún momento una voluntad real de cumplir con la legalidad vigente e integrarnos en la plantilla con los derechos que nos corresponden. Ha optado por imponer nuevas condiciones, reducir retribuciones y modificar horarios hasta hacer inviable la continuidad de buena parte del colectivo". Así, manifiestan que en plena celebración por la visita del Papa "los guías de la Sagrada Família vivimos un momento de tristeza y decepción porque en tan solo dos meses, el equipo histórico de guía —que durante décadas ha presentado el Templo a los visitantes— ha sido prácticamente desmantelado". El colectivo de guías denuncia que "la empresa, con sede en Madrid y solo seis años gestionando el servicio, ha ignorado el compromiso de guías que hace 10, 20 o 30 años que dedican su vida al Templo, aportando un conocimiento que no sale en los libros, sino de la experiencia y del corazón y responde al compromiso con la Sagrada Família, Barcelona y Catalunya".
Peticiones de los trabajadores
Los trabajadores y trabajadoras alertan que la situación que les afecta particularmente atenta también contra la globalidad del sector y reivindican "el valor social y cultural de nuestro gremio: uno de los pocos donde el catalán sigue siendo lengua central, y donde conviven decenas de nacionalidades en una auténtica ósmosis lingüística y cultural en un contexto de turismo global a menudo depredador".
