La consulta específica de infecciones de transmisión sexual (ITS) para adolescentes del Hospital Vall d’Hebron ha atendido a 41 pacientes de entre 13 y 17 años durante el 2025, de los cuales 22 han sido diagnosticados con alguna infección. Se trata de un servicio activo desde el 2019 en el Centro de Salud Internacional y Enfermedades Transmisibles Drassanes-Vall d’Hebron, con el objetivo de mejorar la detección precoz, el tratamiento y la educación afectivosexual en esta franja de edad.

La doctora Maria Espiau, pediatra de la Unidad de Patología Infecciosa e Inmunodeficiencias Pediátricas, ha explicado que las infecciones más habituales son “la clamidia y la infección gonocócica (gonorrea), igual que en otros grupos de edad”. También ha remarcado que “el tratamiento, por suerte, es relativamente sencillo y fácil de hacer”. La edad media de los pacientes atendidos es de 16 años. Los principales motivos de consulta han sido el cribado en personas asintomáticas (16 casos) y la presencia de síntomas compatibles con ITS (9 casos), aunque también ha habido situaciones de contacto con personas infectadas o casos de violencia sexual. En cuanto a los diagnósticos, se han detectado 12 casos de clamidia y 6 de gonorrea, además de otras infecciones como la sífilis (2 casos), la escabiosis (2) o infecciones puntuales por Trichomonas vaginalis y molusco contagioso. Algunos pacientes presentaban más de una ITS simultáneamente.

“Parece que el uso del preservativo ha ido disminuyendo en los últimos tiempos”

En paralelo, el centro ha ampliado en 2025 el programa de diagnóstico rápido Drassanes Exprés a adolescentes, que permite obtener resultados en unas tres horas. De los 23 jóvenes que han accedido, 8 han dado positivo —seis por clamidia y dos por gonorrea. Según Espiau, la incidencia de las ITS entre adolescentes “ha ido aumentando” desde la creación de la consulta, a pesar de que en los últimos dos años se ha registrado un ligero descenso. En este contexto, la pediatra alerta que “parece que el uso del preservativo ha ido disminuyendo en los últimos tiempos” e insiste en la importancia de la prevención. “La mayoría de las ITS se pueden prevenir, detectar y tratar fácilmente en la mayoría de los casos una vez adquiridas. Lo más importante es hacerlo tan pronto como sea posible para evitar complicaciones”, ha afirmado Espiau.

Aunque habitualmente no son graves, los profesionales advierten que estas infecciones pueden comportar consecuencias si no se tratan. En este sentido, Espiau recuerda que “todavía hay muchas personas que se podrían beneficiar de hacerse pruebas” y destaca la importancia de los estudios de contactos para evitar reinfecciones. Desde el centro también valoran positivamente que muchos adolescentes acudan acompañados o habiendo hablado previamente con la familia. “Hay gente que viene sola, otras veces con amigos, otras con familia. Nos sorprende que, aunque vengan solos, a menudo nos dicen que lo han explicado antes a los padres”, ha explicado la pediatra.

Además de la atención clínica, la consulta pone énfasis en la educación afectivosexual. “En la población adolescente, esta consulta es fundamental para la prevención y el diagnóstico precoz de las ITS. Además, reforzamos la educación afectivosexual desde un enfoque cercano y sin paternalismos”, ha destacado la enfermera Clàudia Broto, también de la Unidad de Enfermedades de Transmisión Sexual.