La vida en pareja es complicada y sobre todo para las parejas estables que conviven durante muchos años. La mayoría de estas dificultades pertenecen a la realidad de la vida de cada persona: los hijos que nacen y cambian la relación, los problemas laborales, el estrés de la convivencia o la aparición de otras personas que pueden tambalear los cimientos de la pareja. Además, el aumento de la esperanza de vida provoca que muchas vivan juntas durante gran parte de su vida, con lo que eso conlleva. Estos son los principales problemas que pueden afectar a este tipo de parejas.
La relación requiere trabajo y aceptación
El amor que se narra en las canciones, el cine o la publicidad tiene poco que ver con la realidad. Lo cierto es mantener una relación de pareja estable sin esfuerzo y solo con sentimiento es prácticamente imposible. Según los expertos, una de las principales limitaciones que viven es que los defectos de cada uno de los miembros a veces pesan tanto, que muchos viven completamente apesadumbrados por el comportamiento del otro. A veces la indiferencia se instala y la convivencia se convierte en una relación de desconocidos que apenas reconocen a la persona frente a la que se sentían atraídos.

Pareja
El individualismo
Vivimos en una sociedad muy individualista y a veces esa postura termina provocando un abandono progresivo de la pareja. Se deja de contar con el otro para hacer cualquier actividad o para decidir sobre una circunstancia determinada. El espacio común se va perdiendo. Es complicado ser feliz en pareja si no se interacciona con las personas con las que se establecen relaciones. Eso no quiere decir perder el espacio de autonomía personal, la independencia de los actos. Pero al mismo tiempo se ha de establecer una relación viva con el otro.
Las personas no se realizan en sus parejas
Una cosa es tener presente que la individualidad exagerada puede ser un problema en la relación y otra poner todas las expectativas de satisfacción de una vida en la pareja. Plantearse metas inalcanzables y desmedidas en la relación es complicado y es fuente continua de reproches y resentimientos. El otro no es una fuente de satisfacciones constante y no ha venido a este mundo a hacernos exclusivamente felices ni a completarnos como personas.
La pérdida de empatía
Es necesario desarrollar la empatía, es decir, la capacidad para ponerse en lugar del otro, en todas las situaciones, aún más si cabe en la pareja. A veces, por el hecho de no hacer este ejercicio se instala un sentimiento de decepción e incomprensión continua en la pareja que se van acumulando y que termina produciendo un distanciamiento.
Descuidar la pareja ante la llegada de los hijos
Un clásico: cuando llegan los niños, la relación cambia y se vive una auténtcia revolución. Hay que hacer un especial trabajo para no descuidar al otro, para hacerle sentir especial y encontrar momentos de intimidad a pesar de los niños.

Madre y bebé
Los problemas económicos
Es otro de los grandes problemas que experimentan las parejas. Cuando llegan los problemas con el dinero, se suelen generar tensiones que a veces provocan la ruptura. Tanto si se adopta la estrategia de tener cuentas separadas y que cada uno afronte los gastos como si se tiene una cuenta en común, el mejor consejo es la sinceridad y dejar bien claro desde el principio la concepción que tiene cada uno de su vida económica.