A pesar de que siempre les han perseguido injustas leyendas sobre su consumo, los huevos son un alimento tan sano como nutritivo. Contienen relativamente pocas calorías, pero están repletos de proteínas, vitaminas, minerales, grasas saludables y varios oligoelementos.

Eso sí, las formas en las que preparamos los huevos pueden afectar más positiva o negativamente a la salud en lo referente a los nutrientes. Por eso, a continuación vamos a ver las formas más saludables de cocinar y comer huevos, dada la versatilidad que ofrece este alimento.

Se pueden cocinar de muchas formas diferentes y son fáciles de combinar con otros alimentos saludables, como las verduras. Cocinarlos también destruye cualquier bacteria peligrosa, haciéndolos seguros para comer.

Los siguientes son métodos de prepararlos más populares:

Hervidos

Los huevos duros se cocinan con su cáscara en una olla con agua hirviendo entre 6 y 10 minutos, dependiendo de lo cocida que se desee que esté la yema. Cuanto más los cocines, más firme se volverá la yema.

Huevo duroLos huevos duros pueden hervirse más o menos según el gusto del consumidor

Escalfados

Los huevos escalfados se cocinan en agua un poco más fría. Se parten en una olla con agua hirviendo a una temperatura de entre 71 y 82°C y se cocinan entre 2,5 y 3 minutos.

Fritos

Los huevos fritos se parten en una sartén caliente que contiene una fina capa de aceite, mejor si es de oliva. Lo habitual es freírlos solo por un lado, aunque hay quienes prefieren hacerlo por los dos, sobre todo si se van a incluir en un bocadillo o en sándwich.

Horneados

Esta modalidad de huevos se cocinan en un horno caliente en un plato de fondo plano hasta que el huevo esté listo.

Revueltos

Los huevos revueltos se baten en un bol, se vierten en una sartén caliente y se revuelven a fuego lento hasta que cuajen.

Tortilla francesa

Para hacer una tortilla, los huevos se baten, se vierten en una sartén caliente y se cocinan lentamente a fuego lento hasta que estén sólidos. A diferencia de los huevos revueltos, una tortilla no se revuelve una vez que está en la sartén.

TortillaLa tortilla permite ingredientes adicionales de todo tipo para enriquecerla

Cocinar hace que algunos nutrientes sean más digeribles

Cocinar los huevos los hace más seguros para comer y también hace que algunos de sus nutrientes sean más fáciles de digerir. Un ejemplo de esto es la proteína de los huevos. Hay estudios que han demostrado que se vuelve más digerible cuando se calienta. De hecho, un estudio encontró que el cuerpo humano podría usar el 91% de la proteína en los huevos cocidos, en comparación con solo el 51% en los huevos crudos.

Se cree que este cambio en la digestibilidad se debe a que el calor provoca cambios estructurales en las proteínas del huevo. En los huevos crudos, los compuestos proteicos grandes están separados entre sí y se enrollan en estructuras complejas y retorcidas. Cuando las proteínas se cocinan, el calor rompe los enlaces débiles que las mantienen en forma.

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