Siempre se ha dicho que dormir bien es un indicador de buena salud. Una buena higiene del sueño está asociada a un menor riesgo de padecer depresión, ansiedad e incluso obesidad. Por eso un nuevo estudio que acaba de publicarse y que han llevado a cabo en la Facultad de Medicina Miller de Miami, podría sorprender a más de uno.

Según las conclusiones que han extraído los expertos, necesitar dormir más de nueve horas al día entre los 45 y los 75 años podría estar asociado con una mayor probabilidad de sufrir deterioro cognitivo, incluida la enfermedad de Alzheimer y otras formas de demencia.

Hombre dormido

El estudio

 

Para llevar a cabo la investigación, los científicos analizaron un grupo de 5.247 adultos hispanos de entre 45 y 75 años durante siete años. Y los resultados fueron bastante claros: tanto el insomnio como la duración prolongada del sueño parecen estar relacionados con una disminución de la memoria y el aprendizaje episódico. O, más concretamente, con una disminución en el funcionamiento neurocognitivo que puede preceder al inicio de la enfermedad de Alzheimer. El hecho de haberse centrado en la población hispana se debe a que, según los datos, son 1,5 veces más propensos a desarrollar la enfermedad del Alzheimer en comparación con los caucásicos.

Lo cierto es que la relación entre el sueño y la demencia es complicada, porque cada uno de los tipos está asociado a diferentes problemas de sueño, por lo que es difícil establecer una correlación causa efecto. Sin embargo, sí que pone de manifiesto que no siempre dormir en exceso es indicativo de una buena salud.

Aún así, los expertos señalan que la cuestión del sueño debe ser un factor más a tener en cuenta, pero no el único. Hay otras señales de advertencia que pueden hacer indicar que se está iniciando un proceso que puede conducir a algún tipo de demencia, como la dificultad para completar tareas, la confusión y desorientación, o los problemas para hablar o escribir.

Por eso, en cualquier caso, es importante saber que se pueden tomar medidas para prevenir este tipo de patologías. Basta con hacer algunos cambios en el estilo de vida para reducir el riesgo de deterioro cognitivo en el futuro.

Los estudios han demostrado que, en primer lugar, llevar una dieta equilibrada y practicar ejercicio todos los días son factores importantes. Pero no solo. Además, no permanecer inactivo demasiado tiempo al día, seguir una rutina del sueño regular y asegurarse que sea de calidad , aprender nuevas habilidades –se tenga la edad que se tenga–,  mantenerse emocionalmente saludable, establecer redes sociales fuertes y socializar de forma frecuente son también factores importantes para evitar el deterioro cognitivo.

Mujer dormida

Los genes no siempre determinan al cien por cien lo que nos ocurre, por lo que, aunque exista una tendencia, el hecho de tomar el control sobre los hábitos y ser constante, pueden ser muy importantes.

Eso sí, si a partir de los 45 años las personas sienten la necesidad de dormir demasiado, o sufren insomnio, o si aunque duerman no descansan lo suficiente, lo mejor es acudir al especialista para evitar problemas. 

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