El primer ministro australiano, Scott Morrison, ha dicho este viernes que su país mantendrá la distribución de la vacuna AstraZeneca contra la Covid-19, a pesar de que varios países europeos suspendieron su inoculación tras conocerse casos de trombosis.

Morrison ha comentado que las autoridades sanitarias australianas le han indicado que no es necesario un cambio en la campaña de inmunización tras discutir los recientes informes sobre los efectos adversos de la vacuna de AstraZeneca, que se inoculará a la mayor parte de la población australiana.

El primer ministro de Australia, Scott Morrison / EFE

El medicamento es "seguro"

El primer ministro ha precisado a periodistas en Sídney que la Administración de Bienes Terapéuticos (TGA, por sus siglas en inglés) tiene un "proceso muy robusto" para asegurar que los medicamentos que se distribuyen son seguros.

"La TGA recibe los datos de todos los lugares con los que tenemos relaciones, que obviamente incluye a Europa, luego los examina y nos informan (al gobierno) para tomar las decisiones en Australia", ha indicado el mandatario.

El lote defectuoso de Austria

Los comentarios de Morrison se dan después de que Austria retirara el domingo el lote ABV5300 de AstraZeneca como medida de precaución tras la muerte de una persona diagnosticada con trombosis múltiple -formación de coágulos sanguíneos- y la enfermedad de otra coincidiendo con su vacunación.

Vacunas Astrazeneca contra la Covid listas para ser distribuidas / EFE

Además, Italia, Dinamarca, Noruega e Islandia, entre otros países europeos, decidieron suspender la inmunización completa o parcialmente con las dosis de AstraZeneca.

Estos países están a la espera de que la Agencia Europea del Medicamento (EMA) termine su evaluación sobre los casos notificados así como todos los eventos tromboembólicos y afecciones relacionadas con coágulos de sangre que hayan sido reportados por pacientes coincidiendo con los días posteriores a la vacunación.

Foto principal: Una dosis de la vacuna Astrazeneca / EFE