Una vez superado el congreso de Junts, el secretario general del partido, Jordi Turull, ha puesto ya el rumbo hacia las elecciones municipales y ha situado la diana en la ciudad de Barcelona. Lo ha hecho aunque Junts no ha designado todavía a sus candidatos, y precisamente subrayando este hecho. Turull ha destacado las mayorías, casi unánimes, con que se han aprobado las ponencias del congreso y se ha felicitado por la cohesión que ha exhibido la formación este fin de semana además de quitar hierro a la tensión que ayer a última hora se produjo a la ponencia organizativa. De hecho, ha atribuido el hecho de que trascendiera aquel debate a interés de los medios por hurgar.
El secretario general ha dejado claro en la intervención que Barcelona ha quedado situada en el punto de mira de la formación. "En Barcelona saldremos a ganar y ganaremos", ha asegurado, a la vez que ha pedido a la militancia que no se preocupe por el hecho de que todavía no se haya designado un candidato -"los últimos serán los primeros", ha ironizado-. Precisamente, esta semana el exalcalde Xavier Trias, uno de los candidatos más codiciados por la formación ha dejado clara su disposición a encabezar la candidatura, al igual que el conseller de Salud, Josep Maria Argimon, ha mostrado la disposición a entrar en la lista.
Urgencia nacional
No obstante, Turull no ha hablado de nombres y se ha limitado a subrayar la necesidad de recuperar la capital catalana para las filas independentistas. "Urge al país volver a reconocer a su capital, que vuelva a ser punta de lanza de la internacionalización, talento, el carácter emprendedor... Es una urgencia nacional un cambio político en la ciudad de Barcelona, es una urgencia nacional", ha advertido.
El secretario general ha anunciado, además, que el partido incorporará por todo el país alcaldes del 1-O provenientes no de una sino de varias fuerzas políticas que han mostrado el interés en sumarse al proyecto de Junts.
Turull no ha escondido la satisfacción por el resultado del congreso en que las ponencias y los cargos se han aprobado por práctica unanimidad. Después de que la actual dirección del partido surgió de una candidatura conjunta entre Turull y Laura Borràs, este fin de semana Junts se ha dedicado a recoser la hoja de ruta tanto por lo que respecta a grandes temas políticos como a cuestiones muy concretas de más carga ideológica, con medidas como la eliminación del impuesto de sucesiones o el aval a la OTAN. "Este será el hilo encarnado y las paredes maestras que serán nítidas para demostrar nuestra acción política", ha asegurado Turull en referencia a las ponencias.
O independencia o independencia
Ante la militancia, el secretario general ha apelado al espíritu del 1-O y ha emplazado a la actitud que hizo posible aquel referéndum, para "concentrarse en las soluciones y no recrearse en los problemas". "Sobre todo, para la consecución del mandato del 1-O, tenemos que eliminar tres erres, la renuncia, la resignación y la rendición. La rendición nunca tiene que ser una opción de JxCat", ha remachado.
Ha emplazado, en clara referencia a la estrategia de ERC de ampliar la base, a no esperar a ser más sino a hacer más y ha recomenzar y recoser complicidades dentro del independentismo para recuperar la iniciativa, pasar en la acción y movilizar la ciudadanía. "Ahora este trazado y su lógica sólo es una, o independencia o independencia, no hay término medio", ha asegurado, lo cual ha provocado que el congreso coreara gritos de independencia.
Trileros para reformar las euroordenes
Turull se ha preguntado qué más tiene que hacer el Estado para que el independentismo vuelva a pasar a la iniciativa, después de la represión, del exilio y la prisión, y de los escándalos provocados por las escuchas de Villarejo, el CatalanGate. "Ya basta. Antes había zanahoria y bastón. Ahora no hay zanahoria y hay bastón, prisión y exilio. Tenemos que pasar a la iniciativa", ha reclamado, para cargar contra socialistas y populares, a los cuales ha acusado de querer reformar las euroordenes para detener a los exiliados. "Ya basta, si unos son unos trileros y los otros, una mezcla de Torquemada y versión de Torrente el brazo tonto de la ley", ha ironizado.
Turull ha dedicado también una última referencia a los socios de ERC, para advertir que "si a alguien le da pereza o miedo" que deje hacer, que no quieran "esconder la desmovilización bajo discursos de catastrofismo". "Tenemos que ser estímulos y no anestesiadores de la movilización de los ciudadanos", ha reclamado.