El president, Quim Torra, se ha estrenado hoy ante el mundo empresarial catalán con su intervención en la inauguración de las jornadas de Sitges del Círculo de Economía. Torra, que se ha presentado acompañado del que será su vicepresidente, Pere Aragonès, y de las conselleres de Presidencia, Elsa Artadi, y Empresa, Àngels Chacón, ha reclamado a los máximos representantes económicos y empresariales catalanes que se impliquen para conseguir un diálogo con el Estado "sin límites ni imposiciones".
Torra era consciente que no se presentaba en un territorio especialmente propicio. De hecho, el año pasado el president Carles Puigdemont tropezó con un recibimiento más bien arisco de representantes de la dirección del Círculo en el turno de preguntas. Hoy, no habido preguntas, según el presidente del Círculo, Juan José Brugera, porque el president lo ha preferido así dado que su Govern todavía no está en marcha.
"Ustedes saben perfectamente quién soy y qué pienso, yo defiendo lo que voté al referéndum de autodeterminación del 1-O, es decir, la constitución de Catalunya en un Estado independiente en forma de República. Por eso fui a las elecciones del 21-D", ha empezado Torra su intervención, para añadir a continuación que sabe que una parte importante del país o no cree que sea el momento de hacer este proceso o no comparte esta propuesta o está dispuesto, como el Círculo, a presentar propuestas alternativas.
"¿No creen que ha llegado la hora de empezar el gran debate nacional de país? ¿Que es urgente que la política vuelva a la política?", les ha interrogado.
Torra, que ha buscado la complicidad de los empresarios recordando su trayectoria como ejecutivo de una empresa multinacional y como hijo de empresario, ha defendido el trabajo conjunto de independentistas y no independentistas para hacer el país más fuertes y ha reclamado la implicación del mundo económico para conseguir hacer posible el diálogo con el Estado. "Les pedimos que nos ayuden a abrir el diálogo, a hacer entender que aquello que acabe siendo tiene que ser decidido democráticamente, pactamos abiertamente, no en despachos a oscuras", ha exigido.
El president ha advertido que la estabilidad no puede nacer de la imposición y la represión -"quién puede esperar estabilidad cuando hay personas honorables encarceladas por poner urnas", se ha interrogado- y ha advertido que la democracia no va sólo de cumplir la ley sino también tener actitudes democráticas y de respeto. "El diálogo es la solución de esta situación", ha remachado.
"Yo podría estar en la prisión. Saben lo que representa para mí ir a ver a Jordi Sànchez o Jordi Cuixart. Yo veo Cuixart y me veo a mí. Y esta situación no puede continuar. Esta degradación democrática, la libertad de expresión amenazada. Europa se frota los ojos ante esta situación", ha explicado.
Torra ha insistido en que "Catalunya quiere una nueva relación con España, de tú a tú" y, después de señalar cuestiones concretas como el aeropuerto o el corredor Mediterráneo, ha denunciado que "incomprensiblemente, estos últimos años el Estado ha actuado contra los intereses de Catalunya y su dinamismo empresarial".
Con todo, ha dado repaso de la situación económica catalana y los indicadores positivos conseguidos los últimos meses "que desmienten de manera rotunda aquellos que auguraban una catástrofe" y ha atribuido a la base estructural de la economía la capacidad de superar situaciones muy adversas como la huelga del aeropuerto de El Prat, los atentados yihadistas de agosto y las imágenes del 1-O. En este apartado ha situado también el decreto del Gobierno español favoreciendo la marcha de empresas, las presiones a empresas y las "informaciones catastrofistas" para perjudicar la economía.
"Hace falta que analicemos muy bien si fueron los hechos o la desinformación los factores que provocaron las caídas puntuales", ha aconsejado después de referirse a mensajes malintencionados sobre un supuesto ambiente de violencia en el país o "el mensaje nada conciliador del Rey de España el 3 de octubre".
Torra ha señalado la frustración de que el país no puede desplegar sus potenciales porque cuestiones básicas se deciden lejos. Se ha referido al déficit fiscal, de infraestructuras, de inversión pública y el bloqueo de ley sociales por parte del TC. "Es por este motivo que desde hace años queremos tener el poder de decidir", ha argumentado.
