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Los dos tiroteos mortales registrados en Barcelona en solo cuatro días, el último este miércoles en la calle Balmes y el anterior el domingo en la Zona Franca, han encendido las alarmas entre los sindicatos de los Mossos d’Esquadra. Las principales organizaciones representativas del cuerpo policial han expresado su preocupación por el aumento de estos episodios violentos en la capital catalana y han reclamado que las administraciones destinen más recursos y atención. En declaraciones a la ACN, Albert Palacio, del sindicato USPAC, ha sido especialmente contundente y ha asegurado que "Barcelona está perdida, delincuencialmente", una situación que, según afirma, el sindicato hace tiempo que denuncia. Palacio ha reclamado reformas profundas en los ámbitos legislativo, político, policial y penitenciario para revertir el deterioro de la seguridad en la ciudad.

Un análisis más matizado es el que hace Imma Viudes, portavoz del sindicato SAP-ME, que también admite la preocupación por el repunte de los tiroteos. Sin embargo, ha advertido contra "el alarmismo fácil" y el "negacionismo institucional". "Barcelona no es insegura en términos globales, pero el nuevo fenómeno nos obliga a encender todas las alarmas", ha afirmado. La representante sindical considera que hay que abordar la situación con rigor y sin generar una alarma innecesaria entre la ciudadanía: "Hay un problema, no hay que criminalizar Barcelona ni generar miedo, sino hacer un diagnóstico responsable del nuevo fenómeno y esta alerta; hay que estar preparados y hacen falta recursos y apoyo". En este sentido, ha reclamado más formación específica y más protección para los agentes, especialmente los de seguridad ciudadana, que acostumbran a ser los primeros en intervenir en este tipo de sucesos, así como un refuerzo de las unidades de investigación criminal y de inteligencia policial.

Palacio coincide con Viudes a la hora de afirmar que la expansión del tráfico de drogas y de determinadas formas de criminalidad ha favorecido la llegada a Catalunya de grupos de crimen organizado procedentes de Europa del Este, de Marsella y de varios países de América Latina. Ante este escenario, Palacio ha reclamado a los responsables políticos y a los mandos policiales que asuman que existe un "problema" de seguridad y que actúen en consecuencia.

Parlon pide castigos más severos

La consellera de Interior y Seguridad Pública, Núria Parlon, ha defendido un endurecimiento de las penas contra la posesión ilegal de armas. En un mensaje publicado en las redes sociales, Parlon ha remarcado que “la violencia con armas de fuego no debe tener cabida en Catalunya” y ha advertido que episodios como los de los últimos días “afectan la percepción de seguridad y empañan las buenas cifras fruto del buen trabajo”. La consellera ha garantizado que los Mossos continuarán trabajando en la investigación de los hechos y en la coordinación policial para identificar a los responsables, pero ha aprovechado para insistir en la necesidad de reforzar el marco sancionador.