La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha defendido este sábado el principio de la autodeterminación de los pueblos en su discurso en Barcelona, en el marco de la IV Reunión en Defensa de la Democracia impulsada por Pedro Sánchez. Aunque no ha hecho ninguna referencia explícita a Catalunya, sus palabras han resonado con fuerza entre muchos catalanes independentistas, que han interpretado el mensaje como un dardo al Gobierno en pleno intento de proyectar una imagen de normalización institucional en Catalunya.
“Vengo a explicarles aquello que México tiene como principios constitucionales surgidos de la historia”, ha afirmado Sheinbaum, antes de reivindicar “el respeto a la autodeterminación de los pueblos, la no intervención, la solución pacífica de controversias, el rechazo al uso de la fuerza, la cooperación internacional para el desarrollo, el respeto a los derechos humanos y la lucha permanente por la paz”. Unas declaraciones que, en el contexto catalán, contrastan con los episodios vividos a partir del 1-O, cuando la respuesta del Estado español pasó por la aplicación del artículo 155 —con el apoyo de los socialistas— y por la represión policial contra los ciudadanos que participaban en el referéndum.
La presidenta mexicana ha ampliado su discurso con una reflexión sobre el momento global, marcado por conflictos y desigualdades, y ha defendido el papel de estos principios como guía para la política internacional. “En un mundo herido por la guerra y por la desigualdad, estos principios continúan siendo una aportación de México a los pueblos del mundo como símbolo de esperanza”, ha sostenido. También ha cuestionado el concepto de libertad que, según ha dicho, defiende el conservadurismo, planteando si se trata de la libertad “de someterse a intereses externos” o de “convertir las naciones en colonias modernas”.
En este sentido, Sheinbaum ha remarcado que la democracia no puede desvincularse de la justicia social, la soberanía y la dignidad. “La libertad es una palabra vacía si no la acompaña la justicia social”, ha advertido, reivindicando una concepción de la democracia centrada en el pueblo y no en las élites. “No es la de la concentración de la riqueza, sino la de la distribución; no la de la imposición, sino la de la participación; no la de la guerra, sino la de la paz”, ha concluido.
Sheinbaum exige unas disculpas
Más allá de su discurso, Sheinbaum ha vuelto a poner sobre la mesa una de las principales fuentes de tensión con España: la exigencia de disculpas por el pasado colonial. La presidenta mexicana se ha reunido con Sánchez durante aproximadamente una hora, en un encuentro marcado por estas discrepancias, y después ha explicado que le ha invitado a visitar México el próximo año. En sus declaraciones, ha insistido en “la importancia para México del reconocimiento de lo que fue la Conquista” y ha subrayado la necesidad de seguir avanzando en esta línea. Incluso ha apuntado que el monarca Carlos V ya reconoció los abusos de Hernán Cortés, y ha reclamado seguir trabajando en este reconocimiento hacia los pueblos originarios: “Es importante”, ha remarcado.
