El president en el exilio, Carles Puigdemont, ha cargado con dureza contra Pedro Sánchez y la cumbre internacional celebrada en Barcelona con un mensaje contundente en redes sociales. El líder de Junts denuncia que el socialista y su ejecutivo “tienen la desfachatez de hablarnos de democracia”. La crítica llega en plena celebración de la IV Reunión en Defensa de la Democracia, un encuentro impulsado por el Gobierno en un escenario escogido con intención, ya que Sánchez ha cedido protagonismo al president de la Generalitat, Salvador Illa, para proyectar una imagen de normalización institucional y de pacificación de Catalunya después de los años más tensos del Procés.
En un extenso texto publicado en X bajo el título Pocavergonyes, Puigdemont acusa directamente a los líderes reunidos en Barcelona, “todos de la misma cuerda”, de hacer un ejercicio de hipocresía. El juntaire recuerda que Catalunya es “el país más apaleado por la democracia española” y denuncia que sea precisamente este país el escenario escogido para hablar de democracia y progreso. “En el único lugar donde España ha disuelto un Parlament a golpe de decreto y destituido a todo un gobierno, encarcelando activistas, manifestantes y líderes políticos y sociales... tienen la desvergüenza de venir a pavonearse ante unos cuantos líderes internacionales”, denuncia Puigdemont.
En una clara referencia al PSOE y el PSC, el dirigente de Junts apunta contra el papel de los partidos que ahora se presentan como “progresistas”, los cuales “se manifestaban junto a la derecha y la ultraderecha franquistas bramando por cortarnos el derecho a expresar y decidir nuestro futuro”. En este sentido, sostiene que mientras cientos de miles de catalanes se movilizaban pacíficamente por sus derechos, estos mismos actores políticos reclamaban medidas como “aplicar el artículo 155 mucho antes de lo que lo hizo el Gobierno conservador del PP”. También asegura que colaboraban con las “cloacas del Estado” para intensificar la represión.
Puigdemont denuncia que la “Catalunya progresista” que defendió el derecho a decidir no ha tenido voz en la cumbre celebrada este fin de semana, tildada por el juntaire de “festival de vanidades”. Según su punto de vista, esta parte del país, la que “defendió ante las porras españolas los derechos que cualquier progresista del mundo defiende y quiere ejercer”, ha sido “deliberadamente tapada y silenciada” por unos representantes institucionales que han querido exhibir una imagen de normalidad política que considera ficticia. “Pueden estar agradecidos de que en Catalunya tengamos la expresión pocavergonyes, que es más considerada que su versión en español, sinvergüenzas, en la que ya no tienen nada”, sentencia el president en el exilio.
— krls.eth / Carles Puigdemont (@KRLS) April 18, 2026
Una cumbre hecha a medida
Las palabras de Puigdemont llegan en un momento de máxima proyección internacional para Sánchez, que se ha aprovechado de la impopularidad de Donald Trump y su deriva belicista para sacar rédito político. Este fin de semana, el presidente español se ha rodeado de perfiles internacionales como Lula da Silva, Gustavo Petro, Claudia Sheinbaum y otros que han intervenido telemáticamente como Hillary Clinton y Zohran Mamdani.