Interior propone un endurecimiento del código penal con respecto a los delincuentes comunes. La idea quedará recogida en el plan estratégico Barcelona Ciutat Segura que se ha empezado a trabajar hoy con diferentes sectores implicados.

Esta mañana se ha hecho la primera reunión del plan estratégico Barcelona Ciutat Segura, que tiene tres pilares: la prevención, la estrategia policial y la judicial.

Miquel Buch ha anunciado la voluntad de trabajo en equipo. "La voluntad de todos los que estábamos en la mesa era superar el momento que está viviendo la ciudad de Barcelona en cuanto a los datos de delincuencia".

El conseller ha puesto en valor el aumento del 80% de la actividad policial, pero ha remarcado que no todo pasa por la policía. Hace falta que todos los agentes se impliquen en la tarea preventiva y hace falta un endurecimiento del código penal con respecto a los delincuentes comunes. El delito más común en Barcelona son los hurtos, y se trata de hacer un cambio en el código penal en este sentido para garantizar la prisión en casos de reincidencia.

Menas, el tabú

Durante la reunión de hoy "no se ha entrado a analizar los perfiles de los delincuentes", ha dicho Miquel Buch respondiendo a preguntas de ElNacional.cat sobre si se había analizado la situación de los menas.

Buch ha asegurado que de los menas no se ha hablado, pero fuentes de la reunión del plan estratégico aseguran que el tema ha sobrevolado en todo momento la jornada de trabajo. Lo que sí ha dicho Buch en rueda de prensa es que es un tema que se tiene que tratar desde el eje de prevención y con un trabajo a fondo de servicios sociales, reclamando así la atención de la DGAIA, que cuelga de Asuntos Sociales y Familias.

El conseller ha querido dar importancia también a otros casos que no son contra el patrimonio: "No podemos olvidar la lucha contra las violencias y agresiones sexuales. Aunque los datos no aumentan, no tenemos que olvidar el objetivo de que los datos tiendan a cero".

Todo el mundo ha coincidido en que la situación de la ciudad es compleja y que la actividad policial es necesaria pero no suficiente para revertir los datos de seguridad, sino también la percepción".

El plan trabajará en 4 ejes estratégicos: reducción de la criminalidad, la mejora del servicio a la ciudadanía, la restructuración de la organización policial de la ciudad y la mejora de la convivencia. Estos 4 ejes estratégicos se concretan en la creación de 8 ejes de trabajo: población con la federación de vecinos de Barcelona; movilidad; empresas; cuerpo consular; ocio; núcleo de interés de ciudad; actores de seguridad y estrategias de comunicación.

Buch ha destacado la importancia de que todos los agentes se impliquen en la tarea preventiva.