El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, le ha quitado este jueves importancia a su enésimo choque con su homólogo estadounidense, Donald Trump. El presidente de Estados Unidos ha disparado a primera hora duramente contra el Estado español y el ejecutivo del PSOE y Sumar por el poco gasto en Defensa que hace en comparación con el resto de socios de la OTAN. En una reunión de la Alianza Atlántica en Turquía, el magnate ha anunciado que ha ordenado al secretario del Tesoro, Scott Bessent, que estudie la posibilidad de "cortar todo el comercio" con Madrid, capital de un Estado que es un aliado "terrible". Pero el presidente español ha asegurado que, después de estas declaraciones, ambos han tenido un momento para mantener una conversación "breve, informal y coloquial sin tiranteces" en la que han hablado "sobre fútbol y el Mundial".
"Todo buenas palabras y amabilidad", ha afirmado Sánchez, que en una rueda de prensa para valorar la cumbre turca de la OTAN ha destacado que la conversación se ha producido pocos instantes antes de la foto de familia; después de que Trump ya hubiera hecho aquellas declaraciones. Según el presidente español, también han hablado sobre golf, un deporte que al estadounidense le gusta practicar. El Gobierno ya había restado importancia a las nuevas amenazas comerciales y había defendido que las relaciones económicas entre los dos países no dependen de decisiones unilaterales de Washington. En un mensaje difundido a la prensa, la Moncloa recordaba que la política comercial es una competencia exclusiva de la Unión Europea y que, por lo tanto, cualquier medida de este tipo se debería dirigir al conjunto de los Veintisiete y no a un único Estado miembro.
Y se ha expresado de esta misma manera Sánchez, que ha asegurado haber recibido las palabras de Trump "con calma, paciencia y normalidad". Dicho esto, ha destacado que el Estado español "sufre un déficit comercial" hacia Estados Unidos, motivo por el cual el país norteamericano es el principal beneficiado de la relación comercial entre los dos países. Ha añadido que la política comercial la decide Bruselas porque así está acordado entre los Estados miembros de la Unión Europea y ha reivindicado que las relaciones comerciales las deben definir las empresas, no los gobiernos; a pesar de que él sea el primero que ha hecho varios viajes en los últimos años a China y todo tipo de países para fortalecer la relación comercial de España con el gigante asiático.
"Todo el mundo ha entendido qué quería decir Feijóo"
Por otro lado, Sánchez también ha sido preguntado por las palabras de Alberto Núñez Feijóo de este martes: en una intervención ante empresarios vascos, tachó el absentismo laboral de "cáncer" y defendió que los trabajadores que estén de baja cobren menos. Este miércoles, el vicesecretario del PP Juan Bravo ha matizado sus palabras y ha asegurado que Feijóo solo se refería "a los casos de fraude, no cuando se está enfermo" y que quizás "no se explicó bien".
Pero el presidente del Gobierno ha asegurado que "todo el mundo ha entendido" qué quería decir Feijóo. Sánchez ha dicho que algunos dirigentes del PP han admitido que su líder "no se comunicó bien", pero ha afirmado que las palabras del popular "reflejan su manera de pensar". De hecho, ha advertido que "siempre" que el PP ha gobernado ha impulsado recortes en derechos laborales. "Llueve sobre mojado", ha sentenciado el jefe del ejecutivo español, que ha reiterado que considera "absolutamente desafortunadas" las declaraciones de Feijóo.