El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, no quiere que se repita un episodio como el de este miércoles por la mañana en el Congreso de los Diputados en que el ministro de Asuntos Exteriores, Josep Borrell, acusó a un diputado de ERC de escupirlo cuando este último abandonaba el hemiciclo. El jefe del ejecutivo español ha hecho una publicación en Facebook donde" ha pedido "estar a la altura de lo que exige la ciudadanía" ya que considera que se han dicho "cosas muy graves".
El texto que ha compartido en Facebook empieza apuntando que él mismo también ha sido "objeto de palabras grandes e insultos graves hace pocas semanas"; por eso lo primero que ha hecho es mostrar su solidaridad con el ministro Borrell y agradecer a la presidenta del Congreso, Ana Pastor, "su defensa de la moderación".
A Sánchez no le gusta que algunos diputados utilicen la palabra "para insultar y no para dialogar" porque "con sus actuaciones se descalifican y hunden la dignidad de una institución tan importante como el Congreso de los Diputados".
Aunque primeramente afirma que su "solidaridad" va dirigida al ministro Borrell, más tarde matiza que todos los diputados y miembros de su gobierno tienen que pedir disculpas porque "el espectáculo, sean quienes sean los protagonistas, nos afecta a todos y todas".
Pedro Sánchez afirma que la desafección es muy peligrosa para la democracia y que "lo que ha pasado hoy camina en esta dirección".
Cuando falta poco para que la Constitución española celebre 40 años, el presidente español ve la necesidad de hacer "un llamamiento para que se trabaje para que todos los debates sean siempre sosegados y constructivos". Sánchez no se despide sin reiterar que cree que "todos tenemos que pedir perdón a la sociedad".
