Pedro Sánchez ha defendido este lunes el papel de Marruecos y del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) en la crisis migratoria de Ceuta. El presidente del Gobierno ha estrenado el curso político concediendo una entrevista a la cadena SER y ha defendido la "cooperación" entre España y el país norteafricano, un actor sin el cual "la crisis no se solucionaría, sino que se agravaría". Según el líder socialista, no hay ninguna evidencia de que Marruecos esté detrás de la entrada masiva de migrantes de los días 30 y 31 de julio, pero sí que ha acusado a Rusia e Israel de estar detrás de la difusión en las redes sociales de "rumores y desinformación" que convencieron a algunos inmigrantes de que, si entraban nadando a España, no podrían ser retornados. De la misma manera, ha asegurado que el CNI no emitió ningún informe relevante alertando de una entrada masiva, y que sencillamente se registraron picos "habituales en verano" de más gente de lo habitual que intenta entrar nadando, pero sin tratarse de grandes números. "Ninguna información anticipó la gravedad de la crisis", ha afirmado.
Así, el presidente español ha afirmado que continúan investigando cómo se produjo la entrada masiva de migrantes en Ceuta. Según Sánchez, 70.000 personas entraron en Ceuta los días 30 y 31 de julio, de las cuales nueve de cada diez ya habrían retornado voluntariamente a Marruecos. Actualmente, quedarían unas 5.000 personas, de las cuales 1.200 serían menores no acompañados. El objetivo actual, ha explicado, es reubicarlos para hacer la filiación y el triaje y tramitar las devoluciones o las solicitudes de asilo.
Sánchez niega contradicciones entre Marlaska y Robles
Dicho esto, Sánchez ha negado que haya "contradicciones" entre el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y la máxima responsable de la carpeta de Defensa, Margarita Robles. Sánchez ha señalado que "algunas veces, cuando se ven estas declaraciones, da la sensación de que hay contradicciones y no las hay", en referencia al choque entre los dos ministros, después de que Robles asegurara que el CNI había alertado de la situación y de que Marlaska negara que se dispusiera de información previa sobre lo que tenía que pasar.
El presidente español ha explicado que entre los días 26 y 29 de julio se celebraron diversas reuniones entre las autoridades de Ceuta y la administración del Estado porque se había detectado un incremento de las entradas. Ha insistido, sin embargo, que se mantenían en unos niveles considerados habituales y que ningún informe advirtió de la magnitud que acabaría adquiriendo la avalancha. Según Sánchez, las versiones de los ministros de Interior y Defensa son compatibles, porque había información sobre las llegadas que se estaban produciendo, pero "nadie predijo una entrada de estas características".
En cuanto a la acogida, Sánchez ha explicado que las plazas disponibles han pasado de 500 a 3.200 y que, gracias al acuerdo alcanzado el viernes, llegarán a 6.000 "en un breve periodo de tiempo". El objetivo es poder reubicar a los migrantes que todavía están en Ceuta para completar su filiación y el triaje y tramitar las devoluciones o las eventuales solicitudes de asilo. El presidente también ha anunciado que el Consejo de Ministros aprobará este martes una ampliación del plan para Ceuta dotada con 168 millones de euros, que incluirá ayudas para pymes y autónomos. Entre las medidas previstas hay una reducción del 75% de las cotizaciones empresariales a la Seguridad Social en Ceuta y Melilla.
Sánchez defiende una futura visita de Felipe VI a Ceuta y Melilla
Dicho esto, el presidente español ha defendido que hay "argumentos y razones suficientes" para que el rey Felipe VI visite las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, algo que no ha hecho desde que llegó al trono en 2014, y ha asegurado que "esta visita se hará" cuando se den las condiciones para hacerla. "Esto es lo que he compartido con el jefe del Estado", ha aseverado. La última vez que los reyes visitaron de manera oficial Ceuta fue en 2007; y Marruecos lamentó aquella visita en unos territorios sobre los que reclama su soberanía.
