El presidente del Parlament, Josep Rull, confía en que la cámara catalana pueda aprobar antes de Navidad la reforma del reglamento que debe reforzar el régimen sancionador ante los discursos de odio. La propuesta, registrada conjuntamente por PSC, Junts, ERC, Comuns y CUP, busca blindar las sanciones a los diputados ante eventuales recursos judiciales y dar más seguridad jurídica al mecanismo.
Rull ha puesto en valor el consenso alcanzado por una amplia mayoría de la cámara con el objetivo de que "el Parlament sea un espacio donde la gente se respete". Según el presidente, este acuerdo permitirá enviar "un mensaje muy potente al resto de la ciudadanía" y dotar a la institución de las herramientas necesarias "para garantizar libertad de expresión y respeto". La reforma plantea incorporar al reglamento del Parlament el Código de Conducta, que fija las posibles sanciones a los diputados. Rull ha defendido que se trata de un mecanismo similar al que se utilizó en el Parlamento Europeo. "Se evoca una parte del Código de Conducta en el reglamento, que es ley, y por lo tanto se le da rango legal, solidez y seguridad jurídica", ha explicado.
El régimen sancionador previsto va desde una amonestación pública para las infracciones leves hasta multas de 12.000 euros en los casos considerados muy graves. En este sentido, Rull ha reivindicado la necesidad de que la cámara sea capaz de "mantener la cohesión" ante quienes buscan "una sociedad polarizada con señalamiento y odio".
Rull rechaza los "insultos y señalamientos" en las protestas por Ceuta
El presidente del Parlament también se ha referido a las movilizaciones que se produjeron este miércoles a raíz de la crisis migratoria de Ceuta. Rull ha considerado que hay "determinadas inquietudes y desasosiegos que interpelan muy honestamente a mucha gente" y ha defendido que las instituciones deben ser capaces de darles "respuesta democrática".
Asimismo, ha lamentado que el tono de algunas de las protestas fuera "muy contundente y muy duro" y ha advertido contra el riesgo de que una parte de la ciudadanía busque "atajos que son muy complejos". Rull ha puesto como ejemplo la manifestación de Terrassa, a la que asistió: "Me quedé muy impactado por los insultos y los señalamientos". A su parecer, hay "componentes que determinados grupos aprovechan para señalar, romper y dividir", una situación que, ha remarcado, "nos debe preocupar".
Una Diada centrada en las asambleas de Pau i Treva
Rull también ha avanzado algunos detalles de los actos institucionales de la Diada del Once de Septiembre. Por segundo año consecutivo, la jornada empezará con la izada de la bandera situada en el exterior del Parlament. El acto contará con la presencia del president de la Generalitat, Salvador Illa, y del alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, así como del cuerpo consular, diplomáticos y representantes de la sociedad civil. El hilo conductor será este año el milenario de ñas asambleas de Pau i Treva, que Rull ha definido como "el origen del parlamentarismo catalán, uno de los más antiguos de Europa y, por lo tanto, del mundo". El actor Lluís Soler leerá un texto de Jaume Coll en el que interpretará al abad Oliba y recreará el inicio, en el año 1026 en el Rosellón, de una nueva forma de gobernanza basada en el pacto.
El acto también pondrá el acento en el "compromiso por la paz" y recordará el discurso que Pau Casals pronunció ante la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1971. Rull, además, ha confirmado que participará en la manifestación convocada por la ANC con motivo de la Diada.
Las declaraciones de Rull se han producido después de la reunión de trabajo de la Mesa del Parlament, celebrada en el albergue Jaume I de l'Espluga de Francolí para preparar el inicio del nuevo curso parlamentario. El presidente de la cámara ha definido el encuentro como una reunión "informal", pero con "mucho contenido estratégico". Entre las cuestiones abordadas está la "reorganización formal" de la administración parlamentaria ante la previsión de un volumen importante de jubilaciones. "Queremos plantear algunos ajustes en la estructura de la administración del Parlament", ha señalado.
La Mesa también ha tratado el despliegue de la inteligencia artificial bajo criterios de "gobernanza ética" y la necesidad de garantizar que las leyes aprobadas pel Parlament sean "sólidas" y "muy operativas". El objetivo, según Rull, es que la legislación catalana se pueda actualizar "permanentemente" y evitar que las leyes "queden obsoletas".