El Parlament de Catalunya dará el pistoletazo de salida en septiembre a los actos de conmemoración del milenario de las asambleas de paz y tregua, consideradas el fundamento del parlamentarismo catalán. El inicio coincidirá con la víspera de la Diada nacional de Catalunya, el 10 de septiembre, y el programa se alargará hasta diciembre de 2027, coincidiendo con el aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. El acto institucional de presentación, celebrado este jueves por la tarde en la cámara catalana y presidido por Josep Rull, ha servido para poner en valor la efeméride y hacer un llamamiento a la participación ciudadana. El presidente del Parlament ha invitado "al conjunto del país" a sumarse a la conmemoración de "estos mil años de parlamentarismo catalán" y a recuperar "el mensaje poderoso en la defensa de la paz" del músico Pau Casals.
Rull ha subrayado que la conmemoración quiere ser también una oportunidad para profundizar en los orígenes institucionales de Catalunya, reivindicar su continuidad histórica como comunidad política y reforzar valores como la dignidad humana, la deliberación y el pacto como vía de resolución de conflictos. En este sentido, ha animado a la ciudadanía a adherirse al manifiesto impulsado pel Parlament. El comisario del milenario, Manel Vila, ha detallado que el programa incluirá iniciativas académicas, culturales y divulgativas. Entre estas, destacan el 78.º Congreso de la Comisión Internacional para el Estudio de la Historia de las Instituciones Representativas y Parlamentarias, debates en el Institut d'Estudis Catalans, certámenes universitarios y actividades en centros educativos. También se prevé, en otoño de 2027, un encuentro de premios Nobel centrado en la paz.
Los orígenes: Toluges, 1027
Durante el acto, la periodista e historiadora Laia Perarnau ha conducido un recorrido por los orígenes de las asambleas de paz y tregua, situados en Toluges en el año 1027. El catedrático emérito de historia del derecho de la Universitat Pompeu Fabra, Tomàs de Montagut, ha explicado que el contexto de violencia feudal y de justicia privada hizo necesaria la creación de mecanismos colectivos para garantizar la convivencia. Así nacieron las "normas de paz", como las sagreras —espacios protegidos alrededor de las iglesias—, y las "normas de tregua", que limitaban los periodos en que se podían producir actos violentos. Según Montagut, estos instrumentos representan un precedente clave de la institucionalización del diálogo y la regulación del conflicto.
Por su parte, la presidenta del Consell Català de Foment de la Pau, Mar Benseny, ha reivindicado la vigencia de aquel legado en el contexto actual, destacando la necesidad de defender los derechos humanos y el derecho internacional humanitario. Benseny ha puesto el acento en el papel de la ciudadanía para consolidar valores como el diálogo, el respeto y la cultura de paz en el siglo XXI.
Un acto con música y memoria
La clausura del acto de este jueves ha corrido a cargo del músico Jordi Savall, que ha reivindicado la música como herramienta para conectar con la historia y preservar la memoria colectiva. Acompañado de formaciones como La Capella Reial de Catalunya y Hespèrion XXI, Savall ha interpretado diversas piezas medievales vinculadas al espíritu de paz y tregua. Entre las autoridades asistentes había miembros de la Mesa del Parlament, expresidentas de la cámara como Carme Forcadell, Laura Borràs y Anna Erra, así como el conseller de Justícia i Qualitat Democràtica, Ramon Espadaler, representantes institucionales y miembros del Consell del Mil·lenari.