La continuidad del conseller de Interior, Miquel Buch, no está en cuestión, según aseguran fuentes del Govern. Esta es una de las conclusiones de la reunión de urgencia que ha convocado esta mañana el president, Quim Torra, y en la cual además de Buch han participado el vicepresident, Pere Aragonès, la consellera de Presidència, Meritxell Budó, y la de Justícia, Ester Capella. Ni el conseller ha planteado la dimisión ni nadie se la ha pedido. Al contrario", aseguran fuentes del ejecutivo.

La reunión fue convocada ayer noche por Torra después de la segunda jornada de protestas por la sentencia contra el 1-O y las cargas policiales que las siguieron. Desde el Govern se ha querido hacer público a primera hora de la mañana el cambio de agenda para celebrar el encuentro, lo cual ha disparado las especulaciones.

Las dudas sobre el resultado de la reunión no han hecho más que aumentar cuando desde primera hora de la mañana se ha anunciado primero una comparecencia sin preguntas a través de los medios públicos, después una rueda de prensa a las once y media, que se ha aplazado hasta el mediodía, y que finalmente ha quedado desconvocada, para volver a convocarla a las cinco de la tarde.

Fuentes del Govern han admitido que durante la reunión se ha constatado que hay cosas que mejorar en la gestión de la crisis abierta por las protestas por todo el territorio, pero no han circunscrito tanto estos aspectos a la gestión política del departamento sino a la gestión de los Mossos. Por esta razón, se ha subrayado la necesidad de analizar los hechos que se han producido y las responsabilidades sobre posibles excesos policiales.

Tampoco se plantea que haya una conflicto entre los socios de Govern por este tema. A pesar de las declaraciones de algunos miembros de ERC críticas con la respuesta de Interior, desde JxCat no se considera que los socios estén cuestionando al conseller. No obstante, los representantes de Junts sí han expresado durante la reunión el malestar por algún pronunciamiento que se ha producido desde las filas republicanas, pero no entre los miembros del gabinete.

El Govern ha pedido un mayor apoyo público al conseller desde los socios del ejecutivo. De hecho, a media mañana JxCat ha hecho pública una nota en que apoya tanto al president como al conseller Buch y al Govern ante la situación provocada por las protestas. Desde JxCat también se habían escuchado voces de malestar profundo ante las cargas policiales. De hecho, en la nota hecha pública este grupo reclama que se investiguen los incidentes ocurridos y, si procede se apliquen las medidas disciplinarias a los Mossos que hayan podido incurrir en excesos.

La reunión acabado a media mañana, cuando el president ha abandonado el palau para ir a Girona a apoyar a las Marxes per la Llibertat. Posteriormente han sido Aragonès y Capella los que han abandonado la reunión, mientras Buch y Budó seguían reunidos para abordar la explicación de la situación.