Pocas horas antes de que comience la semifinal del Mundial entre la selección española de fútbol y la francesa, las palabras de Mariano Rajoy todavía traen cola. A pesar de que tanto él como su partido han intentado rehuir la lluvia de críticas, el expresidente del Gobierno ha recibido por todas lados y futbolistas como Lamine Yamal o Pau Cubarsí han rebatido su planteamiento. También ha habido críticas desde Francia, desde el gobierno hasta la oposición, y Manuel Valls, que fue primer ministro de Francia, también ha cargado muy duramente contra Rajoy. Así, descarta la tesis de que sus polémicas declaraciones sean solo un comentario humorístico, asegurando que son "claramente racistas". El inicio de todo ello es un artículo de análisis futbolístico del popular en el que afirmaba que "la selección francesa tiene un altísimo nivel, eso sí, sin franceses", en referencia al origen migrante de las familias de parte de los jugadores.
En declaraciones a Catalunya Ràdio, Valls ha querido expresar su enfado por el artículo del expresidente, que, según ha dicho, lo entristeció, ya que no se esperaba que una figura como la suya se pudiera expresar con "esta mezcla de estupidez y de desconocimiento de la historia de Francia". Más allá del texto de Rajoy, Valls ha criticado que no se haya echado atrás y que haya querido reducirlo a un comentario irónico sobre un partido de fútbol cuando, claramente, a su parecer, va mucho más allá. "Lo que se podría esperar de Rajoy son disculpas, y no mirar de aguantar el tipo", por lo que considera que "debe hacer una reflexión". El ministro de Exteriores, José Manuel Albares, muy crítico con las palabras del expresidente, llegó a la misma conclusión y pidió a los populares que repensaran su estrategia en política exterior. Según ha declarado Rajoy a raíz del aluvión de críticas que ha recibido, su artículo era un tema menor que se ha acabado "magnificando" y ha descartado ponerse al "nivel" de miembros del Gobierno que han salido en tromba en su contra, especialmente Óscar Puente.
Valls y el racismo
Valls, que fue concejal en el Ayuntamiento de Barcelona e hizo alcaldesa por segunda vez a Ada Colau, ha remarcado que "ser francés no es un color, no es un origen, es amar un país, compartir valores, saber hablar francés, conocer una cultura, una historia". Irónicamente, durante su etapa como primer ministro de Francia, Valls fue muy criticado por sus planteamientos racistas en diferentes ámbitos, pero, especialmente, contra la comunidad gitana.
Este martes por la mañana, en pleno conflicto diplomático, el president de la Generalitat, Salvador Illa, se reúne en el Palau de la Generalitat con la cónsul general de Francia en Barcelona, Azar Agah-Ducrocq. El encuentro no estaba previsto en la agenda, se ha incorporado a media mañana a las previsiones y se celebrará al acabar la habitual reunión semanal del Consell Executiu.
