El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha arremetido este sábado contra España en plena cumbre de líderes progresistas celebrada en Barcelona, donde diversos dirigentes internacionales han criticado su política. “Da pena ver” España, ha afirmado el republicano, que ha atribuido al país unas “desastrosas cifras económicas” y ha reprochado que “no contribuye casi nada a la OTAN”. Sus palabras llegan después de la IV Reunión en Defensa de la Democracia, impulsada por Pedro Sánchez, donde el norteamericano ha sido cuestionado, especialmente por la guerra contra Irán, con el brasileño Lula da Silva situándose entre los más contundentes al reclamar que “se le deben parar los pies” a Trump.
Trump ha reiterado así un reproche habitual hacia España, a quien hace tiempo que acusa de no asumir suficiente compromiso económico dentro de la OTAN. Sin ir más lejos, el pasado marzo ya criticó que fuera el único aliado que se oponía a destinar el 5% del PIB al gasto en defensa. “¿Alguien se ha fijado en lo mal que le va a España? Sus cifras económicas son absolutamente desastrosas”, ha afirmado en su plataforma, Truth Social.

Pocas horas antes, Lula había instado al Consejo de Seguridad de la ONU a intervenir para “cambiar el comportamiento” de Trump. “No podemos levantarnos cada día por la mañana e ir a dormir por la noche siempre con el tuit de un presidente de la república amenazando al mundo, declarando la guerra”, ha advertido. El brasileño también ha denunciado la “falta de respeto” hacia las instituciones internacionales y ha defendido el papel de las Naciones Unidas como instrumento clave, reclamando que no permanezca en silencio ante los conflictos actuales. “La ONU, que tuvo fuerza para crear el Estado de Israel, no tiene fuerza para mantener el Estado palestino”, ha lamentado. También ha asegurado que el mundo no necesita guerras y ha apostado por el multilateralismo.
Además de Lula, el presidente colombiano, Gustavo Petro, que también ha estado presente en la cumbre por la democracia, también le ha dedicado unas breves declaraciones a Trump. Preguntado por si el encuentro en Barcelona puede ser considerado como contrario al presidente de Estados Unidos, el colombiano, que no ha respondido directamente a la cuestión, ha declarado que se trata de una cumbre “para una alternativa al mundo, no en contra”. Petro ha descrito la IV Reunión como un faro en medio de la confusión y de la equivocación del actual desorden global peligroso para toda la humanidad.

A su vez, la presidenta electa de Irlanda, Catherine Connolly, ha advertido del riesgo de normalizar la guerra, los desplazamientos masivos y la muerte, y ha defendido la necesidad de afrontar esta realidad con una mirada crítica. “Es algo que necesitamos mirar y examinar”, ha afirmado, asegurando que llevará esta posición en favor de la paz a los diferentes foros internacionales. Connolly ha señalado también que el lema de la cumbre —En defensa de la democracia— refleja el momento actual, y ha alertado que la situación es “sin duda peligrosa” para la democracia. En la misma línea, el vicecanciller de Austria, Andreas Babler, ha defendido la necesidad de construir una “alianza de la razón”, basada en los valores diplomáticos, el respeto al derecho internacional y la cooperación multilateral.