El presidente, Carles Puigdemont, ha anunciado que después del verano se someterá a una cuestión de confianza, tal y como ha avanzado El Nacional. Lo ha hecho después de que el Parlament tumbara el proyecto de presupuestos ante la enmienda a la totalidad de la CUP, que ha provocado la derrota de las cuentas del Govern. “Yo confiaba en ustedes y los he defendido hasta el final. Mucha gente confiaba. Ustedes han decepcionado las esperanzas de millones de personas movilizadas todos estos años que no teníamos ningún cálculo, ni ninguna pretensión ni ningún interés, para que la Catalunya que somos todos fuera un Estado independiente”, ha asegurado dirigiéndose a los escaños de la CUP.
A lo largo de su parlamento, Puigdemont ha leído el acuerdo de estabilidad firmado con la CUP por el cual los diputados anticapitalistas se comprometían a no votar contra el Govern en ninguna cuestión que afectara su estabilidad. Ha recordado que JxSí aceptó retirar su candidato después de esta garantía dada por escrito y ha expresado la “decepción” ante el hecho de que un grupo con 62 diputados pueda retirar a su candidato, en alusión al anterior presidente, Artur Mas, y uno de diez, es decir, el de la CUP, no pueda renunciar a la enmienda a los presupuestos. “No hay ni proporción, ni lógica, ni lealtad”, ha lamentado.
Puigdemont ha concluido que “en estas condiciones no se puede continuar” y que el Govern no puede seguir con las “bases tan volátiles”. Incluso, ha ironizado que tirar adelante el Govern en medio de esta situación tan inestable es como ir “a cazar elefantes con escopeta de perdigones”. “Tenemos derecho a preguntarnos qué garantía tenemos que cumplirán futuros acuerdos”, ha reprochado.
Nuevas condiciones
Puigdemont ha reiterado su compromiso de llevar el país a las puertas de la independencia. Aun así, en su opinión, estos compromisos requieren nuevas condiciones: “No puedo continuar gobernando como si tuviera la misma mayoría que me invistió”, ha asegurado. En medio de un hemiciclo que escuchaba perplejo sus palabras, ha arrancado en aplausos al asegurar: “No quiero continuar administrando los restos de un presupuesto elaborado por un Parlament y un Govern que tenían el mandato de la independencia”.
Después de recordar que no puede convocar elecciones antes de agosto y que la convocatoria de elecciones podría levantar suspicacias sobre la intencionalidad, ha explicado que se someterá a una cuestión de confianza para que sea el Parlament el que diga en “qué condiciones y mayorías” se puede hacer el recorrido hacia el Estado independiente o si se hace necesario convocar elecciones. Antes de hacer este anuncio ante el hemiciclo, Puigdemont lo ha comunicado a los diputados de JxSí, que han acogido el anuncio con aplausos.