El PSOE no acaba de reivindicar la constitucionalidad de una ley de amnistía, pero al mismo tiempo admite que es un mecanismo para dar "soluciones políticas a problemas políticos". Así se ha mostrado este lunes la portavoz del partido y ministra de Educación, Pilar Alegría, que, preguntada por la amnistía como herramienta para ganarse el apoyo del independentismo en una futurible investidura de Pedro Sánchez, ha reiterado que el PSOE se mantendrá siempre "en coherencia con la Constitución y con el diálogo".

"Me gustaría apelar a hacer una mirada atrás y ver qué ha hecho al PSOE por este país en la última legislatura, especialmente por Catalunya," ha manifestado para dejar bien claro que la intención de los socialistas pasa por desinflamar el conflicto político. "Hemos contribuido a la convivencia y al reencuentro", ha añadido, para posteriormente lamentar que desde el PP se haya acusado al partido de Pedro Sánchez de hacer "cesiones para romper España". "Si en algún momento este país se fracturó fue en 2017, y el PSOE dio soluciones a una crisis territorial", ha aseverado.

La reafirmación en este posicionamiento ha llegado minutos más tarde que la vicepresidenta segunda del Gobierno en funciones, Yolanda Díaz, mostrara optimismo en cuanto a sacar adelante esta ley, y señalara que hay que pulir "los márgenes" y "el alcance" que tendría que tener. "Hay mucha multiplicidad", ha alertado la líder de Sumar, que ha recordado que hay personas perseguidas por la justicia española solo por haber puesto las urnas, otros por haber ostentado cargos de responsabilidad y otros por haber participado en manifestaciones. Ahora bien, ha reivindicado también "la absoluta constitucionalidad" de una ley de este estilo.

Fuentes del PSOE se muestran, paralelamente, abiertos a sacar adelante esta ley si el texto tiene cabida dentro de la carta magna española. Así, en Ferraz sí que hablan sobre qué alivio penal se puede aplicar, y como apiadarse, por ejemplo, de centenares de ciudadanos que están perseguidos por haber contribuido con meros granitos de arena a la celebración del referéndum del 1-O.

De todos modos, en el núcleo del PSOE consideran que el PP tendrá que explicar "el cambio de posición" de Alberto Núñez Feijóo respecto de Junts per Catalunya, y como puede haberse pasado "medio año insultando a medio arco parlamentario" y ahora querer sentarse a negociar su investidura con la formación independentista. "Barcelona estaba en llamas cuando ellos gobernaban", recuerdan.

 

Pedro Sánchez también fija el "diálogo" y la Constitución como líneas rojas

La semana pasada el presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, ya se pronunció sobre este tema, recordando que "el diálogo es el método y la Constitución es el marco" que hay que respetar a la hora de abordar una ley de amnistía. No obstante, el líder socialista no quiso entrar en el fondo de la cuestión: "No me corresponde a mí decir lo que es constitucional y lo que no; afortunadamente tenemos el Tribunal Constitucional para dirimirlo", afirmó Sánchez en medio de la rueda de consultas que Felipe VI mantenía con los líderes de los diferentes partidos políticos a la hora de proponer un candidato para la presidencia del Gobierno.

De todos modos, Sánchez sí que presumió de tener la destreza de negociar "con todas las formaciones políticas a excepción de Vox". También con Junts per Catalunya: "Nosotros no rechazamos la legitimidad de nadie". El monarca español, sin embargo, acabó inclinándose a favor de Feijóo, y ahora es el líder del PP quien tiene el encargo de Felipe VI de intentar convertirse en presidente del Gobierno.