Domingo Pérez, una pequeña localidad toledana, ha sido testigo de un sorprendente episodio político durante la constitución de su nuevo Ayuntamiento. Aunque el PP se alzó como la fuerza más votada en las elecciones municipales del pasado 28 de mayo, con tres concejales, al único representante del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) en el consistorio ha decidido dar apoyo al grupo de extrema derecha Vox, que cuenta con tres concejales, otorgando así la alcaldía a Gustavo Adolfo Díaz, miembro del partido liderado por Santiago Abascal.

Marcelino Esteban, del Partido Popular, ha sido víctima de una inusual alianza entre Vox y el PSOE, la cual ha impedido que se convierta en alcalde de Domingo Pérez a pesar de haber obtenido el mayor apoyo en esta localidad toledana. El PP obtuvo 93 votos y tres concejales, mientras que Vox obtuvo 92 votos y tres concejales, y el PSOE recibió 48 votos, que se tradujeron en un único concejal. Francisco Araque, el concejal socialista, ha dado apoyo con su voto al candidato de Vox, Gustavo Adolfo Díaz, con el objetivo de evitar la investidura de Marcelino Esteban. Este apoyo inesperado del PSOE a Vox ha sido crucial para nombrar al nuevo alcalde del municipio. Sin duda, se trata de uno de aquellos acontecimientos sorprendentes que ocurren en algunos pueblos y que escapan de las dinámicas y directrices políticas habituales a escala nacional.

Ante esta situación, fuentes del PSOE de Toledo han confirmado que se abrirá un expediente de expulsión al candidato socialista. Esta medida responde a la discrepancia entre la decisión tomada por Francisco Araque y las directrices del partido. Esta inusual alianza con Vox ha generado un fuerte debate interno al PSOE, que tendrá que afrontar las consecuencias de este acto de desobediencia.

El gesto del concejal socialista ha generado polémica y ha dejado a perplejos muchos ciudadanos de Domingo Pérez. Algunos consideran que el PSOE ha traicionado sus principios ideológicos al dar apoyo a un partido que ha sido objeto de críticas por su postura conservadora y sus posiciones controvertidas. No obstante, otros argumentan que esta decisión responde a una estrategia para evitar que el PP gobierne en el municipio, teniendo en cuenta que sus tres concejales no eran suficientes para obtener la alcaldía sin el apoyo de otros grupos.