El PSC ha cesado finalmente a sus dos regidores en Ripoll que facilitaron a la alcaldesa, Sílvia Orriols, aprobar los presupuestos del Ayuntamiento. Ambos regidores, el líder socialista en la localidad ripollesa, Enric Pérez, y Anna Belén Avilés, habían puesto su cargo a disposición del partido tras admitir que abstenerse para facilitar las cuentas de la dirigente de extrema derecha había sido un "error". Tanto el president de la Generalitat, Salvador Illa, como la número dos y portavoz del PSC, Lluïsa Moret, habían criticado la decisión de dar apoyo con su voto en el Pleno a "la intolerancia" y habían avisado de que se tomarían medidas. Representantes de la cúpula del partido se han reunido este lunes por la noche con miembros de la federación de Girona para abordar la cuestión y, finalmente, se ha optado por aceptar la renuncia de ambos regidores, según explican fuentes del partido en un comunicado.
Lluïsa Moret ha defendido que la dimisión de los regidores socialistas en Ripoll responde a una “asunción de responsabilidades” después de una reunión de “madurez política”. En declaraciones este martes por la mañana en Catalunya Ràdio, la portavoz del PSC ha defendido que la decisión adoptada era “la más oportuna” después del alboroto político que había tenido la abstención. Moret ha admitido que el mundo local “tiene vida propia” y que en los municipios los presupuestos forman parte del funcionamiento ordinario de los ayuntamientos, pero ha subrayado que los socialistas "nunca" pactarán con fuerzas políticas que, según ha valorado, no defienden “los valores democráticos y de la convivencia”, en referencia a Aliança Catalana y Vox.
La alcaldesa de Ripoll y líder del partido ultra Aliança Catalana, Sílvia Orriols, consiguió el pasado viernes aprobar los presupuestos de 2026 por primera vez, a pesar de que su gobierno municipal no tiene la mayoría en el Pleno. El motivo es que los dos concejales del PSC se abstuvieron, dejando la balanza en un empate a siete votos —seis de los concejales de Aliança y uno de Som-hi Ripoll por el sí, mientras que Junts, ERC y la CUP votaron que no—. Con el voto de calidad que tiene la alcaldesa ante el empate, Orriols consiguió sacar adelante las cuentas públicas municipales y agradeció la "responsabilidad" a los concejales socialistas. También jugó a su favor la ausencia en el Pleno de una concejala de ERC. El año pasado los presupuestos se aprobaron de forma automática después de fracasar la moción de censura contra Orriols, por la retirada de Junts, y el anterior se tuvieron que prorrogar.
Los primeros en criticar la decisión de los concejales socialistas en Ripoll fueron los dirigentes de la federación del PSC en las comarcas gerundenses, que expresaron su "desacuerdo absoluto" con la abstención. "Esta decisión no cuenta con el aval ni el conocimiento previo de esta federación", aseguraron en un comunicado el mismo viernes por la mañana. La ejecutiva del partido en la demarcación de Girona aseveró que la política socialista "se sitúa en las antípodas de este tipo de posicionamientos y no admite ambigüedades" y citó a los concejales para exigir explicaciones. También quisieron dejar claro que el proyecto político del PSC "se fundamenta en la defensa de la democracia, los derechos sociales y la convivencia" y que, por lo tanto, es "absolutamente incompatible" con cualquier planteamiento que promueva la exclusión, el retroceso de derechos o la normalización de los discursos de odio.
Esa misma tarde los concejales del PSC en Ripoll salieron a admitir su "error" y a poner su cargo a disposición del partido. Pérez y Avilés afirmaron que su proyecto político está en las "antípodas" de Orriols, pero justificaron su abstención "con el propósito de evitar un nuevo circo político y mediático en Ripoll". "A pesar de todo, no se tuvo suficientemente en cuenta que el principio fundamental de evitar cualquier colaboración con la extrema derecha es superior a aquella intención inicial", apuntaron. A lo cual añadieron que son conscientes de que el sentido de su voto "contradice" el marco general del PSC.
Sin embargo, ya estaba hecho y Orriols ha conseguido sus presupuestos. Al día siguiente, sábado, había Consell Nacional del PSC, y el presidente de la Generalitat y líder de los socialistas catalanes, Salvador Illa, se hizo eco de lo que había pasado en Ripoll. Sin mencionar el caso directamente, Illa quiso dejar claro que a los socialistas “siempre los encontrarán en el diálogo y en los acuerdos para fortalecer la convivencia y la unidad de Catalunya; y nunca en la vida en acuerdos con los que hacen apología de la intolerancia y la división”. El presidente dedicó parte de su discurso a cargar contra la extrema derecha que está “poniendo en riesgo el mundo” e intenta que la ciudadanía “crea en soluciones mágicas”. “No es que simplifiquen la realidad; mienten directamente. Cuando gobiernan empobrecen a la ciudadanía, dividen y enfrentan. Mirad a Trump o Netanyahu. Los socialistas no estaremos nunca por eso. Ni en el mundo, ni en España, ni en Europa, ni en Catalunya”, insistió.
Quien sí que fue más explícita este lunes es la número dos y portavoz del PSC, Lluïsa Moret. La dirigente socialista de Sant Boi de Llobregat avisó de la reunión de este lunes y de que se tomarían las "medidas oportunas" ante la abstención en Ripoll, si bien evitó en primer término pronunciarse sobre si la decisión podría implicar la expulsión de los concejales o no. Finalmente, después de la reunión mantenida ayer por la tarde entre representantes de la Ejecutiva del partido, la decisión ha sido aceptar la renuncia de los concejales. "Otros dos compañeros del partido asumirán las actas de concejales", han precisado fuentes del PSC este martes a primera hora de la mañana.
Illa, al choque con Orriols en el Parlament
La línea marcada por Salvador Illa con Sílvia Orriols ha sido la de la confrontación implacable. El jefe del Govern, de hecho, ha mantenido varios choques directos con ella en el pleno del Parlament, donde Aliança Catalana tiene dos escaños. El año pasado, Illa cargó contra el fondo y las formas de la diputada ultra: "Se tiene que tener muy poca vergüenza y mucha cara para frivolizar con los derechos humanos. Y a usted le convendrían bastantes cursos de derechos humanos, de educación y de cortesía", disparó Illa, a lo cual añadió que “Catalunya no es racista, y sabe acoger e integrar”. Illa también se ha mostrado tajante con el cordón sanitario a Aliança: "O se está con los valores europeos o con quien los ataca; o se está con los valores humanos o con el racismo; o se está con la defensa de las instituciones o con las posturas extremistas. No valen las excusas ni en Barcelona, ni en Bruselas, ni en Ripoll", dijo desde Bruselas en febrero de 2025.