Entidades en defensa del catalán, el euskera, el gallego, el aragonés y el asturiano se han concentrado este jueves por la mañana delante de el Congreso de los Diputados para denunciar que la ley audiovisual, que se aprobará esta tarde en el pleno, no respeta la diversidad lingüística del estado español. En una atención a los medios, el secretario de Plataforma per la llengua, Francesc Marco, ha afirmado que "se ha perdido una oportunidad histórica con el fin de reconocer y fortalecer la pluralidad lingüística y cultural del Estado" y ha avisado de que seguirán trabajando para reformar la norma.

 

Desde Òmnium Cultural, Elena Jiménez ha criticado que el texto tiene "nulo respeto" por la diversidad lingüística y el asesor de la Federación de organizaciones por la lengua catalana (FOLC), Daniel Condeminas, ha denunciado que "amenaza a la industria catalana" de producción audiovisual. "No podemos avalar una ley que vulnera la diversidad cultural y lingüística y que marginaliza e invisibiliza el catalán", ha dicho Jiménez, que ha insistido en que el texto "deja el catalán tocado de muerte en el sector audiovisual". Condeminas también ha afirmado que la ley responde a una "decisión política de hacer de Madrid el gran centro de producción audiovisual" y pone "en peligro" el sector en Catalunya. "Se ha perdido una oportunidad", ha lamentado.

TUIT Omnium
Tuit de Òmnium sobre la ley audiovisual

Una ley discriminatoria

La Federación Llull (formada por Acción Cultural del País Valencià -ACPV-, Obra Cultural Balear -OCB- y Òmnium Cultural) ha mostrado su rechazo al proyecto de ley impulsado por el gobierno del estado español sobre el audiovisual, que se presentará este jueves al Congreso. La Federación cree que la ley audiovisual "sigue discriminando la lengua catalana" y denuncia que el ejecutivo español mantiene "la línea centralista y poco respetuosa con la realidad plurilingüe del Estado". Consideran que el texto del proyecto de ley mantiene las líneas maestras del texto original, "sin que el Gobierno haya incorporado ninguna enmienda significativa". Han denunciado que el ejecutivo ha mantenido "la línea inmovilista, centralista y poco respetuosa con la realidad plurilingüe del Estado, propia de gobiernos anteriores."

Han lamentado también que "la retórica no se ha traducido en ningún cambio concreto" y que se "quiere enmascarar continuidad en la discriminación de la lengua propia de Catalunya, el País Valencià y las Islas Baleares. Con la propuesta que el Congreso de los Diputados debatirá, han apuntado, confirmamos que "el Estado descuida con su responsabilidad de proteger la diversidad lingüística". La Federación Llull ha lamentado que no se han tenido en cuenta ninguna de las enmiendas que elaboraron y trasladaron a los partidos de sus territorios con representación parlamentaria en Madrid (Compromís, ERC, Junts, CUP, PDeCAT y ECP), y que fueron asumidas como propias. Unas enmiendas de mínimos, ha explicado, orientadas a la mejora del texto con la intención de otorgar a la lengua catalana un trato menos discriminatorio, que no han sido incorporadas.