Hace casi una semana que se destapó el escándalo del espionaje contra una sesentena de líderes independentistas, y el silencio es atronador. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, no ha osado responder ni valorar el CatalanGate, y eso está causando mucha molestia entre el independentismo. Hoy es Sant Jordi y partidos, instituciones y entidades han salido a la calle para celebrar la Diada, por fin sin restricciones por la pandemia, aunque el tiempo haya querido causar algún susto puntual.

Más allá de la felicidad por volver a llenar las calles de libros y cultura, casi todos los representantes políticos han aprovechado para valorar la actualidad política, marcada indudablemente por este espionaje y también por las injerencias de los tribunales españoles contra la lengua catalana en las escuelas. En dos cosas han coincidido todos los partidos independentistas y así lo han manifestado de diferentes maneras: Pedro Sánchez tiene que dar explicaciones y los jueces tienen que dejar de poner las manos sobre el modelo de la escuela catalana.

CatalanGate

"No tiene ningún tipo de sentido que hoy día el presidente Sánchez no haya ofrecido una explicación". Así se ha expresado el presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, que en una atención a los medios ha valorado una de las pocas declaraciones que se han hecho desde el ejecutivo español, las de la ministra de Defensa Margarita Robles, que ha dicho que más allá de insuficientes son contraproducentes: "Decir que el CNI no se puede defender... quien no se puede defender somos la gente que hemos sido espiados". Preguntado sobre un posible cara a cara con Pedro Sánchez como planteó a un inicio, ha dicho que aquello importante no son las formas como se hacen, sino encontrar una solución: "No se solucionará con una foto de una reunión. Lo que hace falta es transparencia y explicaciones".

También el presidente de ERC, Oriol Junqueras, ha presionado el Gobierno para que active la maquinaria para llegar hasta el fondo de la cuestión. Ha asegurado que "cuántas más horas pasan sin asumir responsabilidades por parte del Gobierno, más difícil lo tiene para reconstruir la confianza en que ha perdido" ante la sociedad catalana, y ha alertado de que cualquier democracia que se diga mínimamente avanzada tendría que comportar la asunción de responsabilidades políticas. Asimismo el presidente republicano ha advertido a Sánchez, recordándole que en otros casos similares de espionaje, hubo dimisiones, como fue el WaterGate.

Borràs y Puigdemont

Precisamente del WaterGate y de la dimisión que provocó al presidente de los estados unidos ha hablado también la presidenta del Parlament, Laura Borràs, que ha sido la política más madrugadora y que antes ha citado en la prensa, en los Jardinets de Gràcia de Barcelona. La presidenta de la cámara ha sido de las mes críticas entre el independentismo contra el estado español, y no dudó a pedir dimisiones desde un inicio, un hecho que ha repetido este sábado, ya que considera que más allá de explicaciones se tienen que pedir consecuencias.

La presidenta Laura Borràs en declaraciones por Sant Jordi / Foto: ACN

La Diada también ha contado con la presencia -telemática- del presidente Carles Puigdemont, que ha sido muy duro con el estado y con la estrategia de la mesa de negociación: "El diálogo no existe. Estamos en un no-diálogo, un simulacro, un decorado, una mesa de cartón piedra. No hay ni un solo resultado que alguna de las dos partes pueda explicar a la opinión pública. Ya hace mucho tiempo que dura esta comedia". El presidente lo ha dicho en una conexión con el puesto de Sant Jordi del Consell per la República, donde ha acusado al estado de dedicar más esfuerzos y gastos a espiar a que a dialogar.

También desde la CUP Carles Riera ha responsabilizado del CatalanGate al presidente español y a la Moncloa: "Responsabilizamos al estado español y a Pedro Sánchez del CatalanGate. Queremos responsabilidades, explicaciones y depuraciones" ha dicho el diputado anticapitalista, que ha considerado que en pleno contexto de "represión y espionaje" hace falta que la Generalitat no practique ningún tipo de cooperación ni colaboración con el Gobierno: "Ante el espionaje, defensa radical de los derechos democráticos, civiles y políticos. Autodeterminación, que es el único marco para garantizar efectivamente la plenitud de derechos en nuestro país," ha añadido.

También el presidente de Òmnium Cultural, Xavier Antich, se ha sumado a las críticas contra Pedro Sánchez, a quien ha acusado de esconderse ante el escándalo, después de este silencio perpetrado. Además, ha avisado de que las cosas no pueden continuar igual después del CatalanGate, y una vez más ha exigido que se abran investigaciones para saber quién es el responsable y depurar responsabilidades: "El Gobierno espiando de manera ilegal la disidencia demuestra que vivimos en un estado de excepción permanente. El CatalanGate no es un asunto interno del estado español, es un auténtico escándalo de dimensiones internacionales".

¿Y qué dicen los partidos del estado español?

El ministro de Cultura, Miquel Iceta, también ha paseado por Barcelona este Sant Jordi, pero ha evitado polemizar y se ha escudado en la próxima comparecencia en el Congreso de la ministra Robles: "La explicación política en nombre del gobierno la hará la ministra de Defensa, que es de quien depende el CNI". En paralelo, el líder del PSC en Catalunya, Salvador Illa, ha confiado en que la Moncloa "colaborará" para investigar el espionaje: "El Gobierno cuando dice una cosa, la hace". Por último la líder de los socios de Gobierno en Catalunya, Jéssica Albiach (comunes) ha calificado de anomalía democrática el espionaje, ha defendido que hace falta "aclarar responsables y depurar responsabilidades" y ha prometido estar siempre al lado de las iniciativas políticas que vayan a aclarar la verdad: "No es un conflicto entre el gobierno central y la Generalitat, es un conflicto entre el estado profundo y el estado de derecho".

El acuerdo por el catalán

Otro de los temas que se han repetido en el espectro político es la defensa de la lengua. La presidenta Borràs ha subrayado que los catalanes luchan este Sant Jordi "contra el dragón de siempre que no permite vivir con normalidad en catalán y que no permite utilizar el catalán por todas partes, en la escuela, en la calle, en casa, a la literatura y a la cultura", en referencia al pulso contra los tribunales que imponen el 25% del castellano en las aulas: "Confiamos en que podremos vencer de una vez por todas este dragón", ha concluido.

Xavier Antich en el acto de Òmnium por Sant Jordi / Foto: Bruna Casas

Quien ha sido muy crítico ha sido el diputado de la CUP Carles Riera, contra el acuerdo entre el PSC, ERC, Junts y Comuns para modificar la ley de Política Lingüística. El anticapitalista ha exigido la retirada de la proposición que modifica esta ley, y que a su entender "fulmina" la inmersión lingüística: "Afortunadamente, el gobierno y los partidos que dan apoyo a la iniciativa todavía no se han atrevido a presentarla en el Parlament por la movilización popular y la lucha de la comunidad educativa". Por otra parte el presidente de Òmnium ha valorado positivamente que los partidos políticos se hayan dado más tiempo para llegar a un acuerdo, y ha considerado que la prórroga "favorece" la posibilidad de que se concreten enmiendas a la reforma pactada inicialmente para reformar la ley de política lingüística.