Y otra vez, el acuerdo por el catalán del PSC, ERC, Junts y Comuns vuelve a poner el freno de mano y no se aprobará durante el pleno programado para la próxima semana, cómo estaba previsto. Ha sido principalmente la presión de Junts que ha hecho que los otros tres grupos hayan aceptado no incluir este punto del orden del día del siguiente pleno, y es que los de Carles Puigdemont ya aseguraron hace unos días que no aprobarían la modificación de la ley de Política Lingüística si no contaba con el consenso social pertinente. Así pues, ahora como mínimo los grupos tienen 15 días más para negociar el acuerdo antes de votarlo en el siguiente pleno, un hecho que también se han permitido ya que el TSJC no está apretando con la imposición del 25%.

Previsiblemente este acuerdo se tenía que aprobar a principios de abril, casi coincidiendo con el final del plazo que el TSJC daba en las escuelas catalanas para cumplir con el 25% del castellano en las aulas. La maniobra, según defendieron los grupos, era para huir de los porcentajes que imponían los tribunales y para seguir blindando el modelo de escuela en catalán, pero hubo una dura respuesta social dado que por primera vez en esta ley se proponía reconocer el castellano como lengua de uso. Fue a raíz de esta presión que los grupos decidieron finalmente postergar la aprobación a finales de abril, y así abrir un periodo de enmiendas para negociar con los movimientos sociales, principalmente reunidos en Somescola.

Hoy la Mesa del Parlament se ha alargado más de dos horas, y también ha habido sesiones de Mesa Ampliada y Junta de Portavoces. En esta última sesión, que es la encargada de fijar el orden del día de los plenos, ningún grupo ha propuesto incluir este punto, según ha podido saber ElNacional.cat, y es que los cuatro grupos previamente habían mantenido conversaciones para no llegar a estos órganos sin un acuerdo previo.

Así, mientras que el PSC, ERC y los Comuns en todo momento han defendido que es un buen acuerdo, Junts decidió retroceder cuando se vio el rechazo social. Los de Carles Puigdemont pidieron negociar con los movimientos sociales, unas negociaciones que de momento no han trascendido. Hace unos días Somescola emitió un comunicado donde exigió un diálogo honesto con el Govern y los partidos del Parlament para abordar esta reforma, y apuntaron que cualquier proposición legislativa que afecte a la escuela en catalán tiene que contar con uno "consenso amplio tanto en el ámbito político como el social". Por otra parte, una de las artífices de este acuerdo, la exconsellera Irene Rigau, defendía hace unos días en una entrevista que este acuerdo es la única manera conocida hasta ahora para blindar el modelo de escuela en catalana, e instó a los críticos a proponer una mejor si es que hay.

Manifestación

Justamente esta mañana en el Parlament se ha presentado una nueva entidad, la Plataforma Pública y en Catalán, que ha anunciado una manifestación el 26 de abril al Arc de Triomf para protestar contra la modificación de la ley, coincidiendo con el pleno donde estaba previsto que se tenía que aprobar pero que finalmente no será así. También el ANC hace unos días convocó por la misma jornada y con el mismo objetivo, el de mostrar rechazo por el acuerdo de los cuatro partidos.