Después del éxito en la Sagrada Familia, y con la polémica de los cantantes, León XIV continúa la gira por el Estado y ya está en las Canarias. Desde allí, ha vuelto a enviar un mensaje muy contundente en defensa de los migrantes: "No podemos dejar que el mar sea un cementerio". Ya se había expresado en esta línea en su discurso en las Cortes, pero entonces los diarios más de derechas prefirieron destacar sus ataques contra el aborto y la eutanasia. Ahora, en cambio, parece que no han tenido más remedio que comprarle el mensaje, a pesar de que la postura de estas cabeceras es más bien antiinmigración. En este viernes, 12 de junio, podemos decir que la prensa conservadora presume de Papa sin escucharlo.
Pero, antes, empecemos por Catalunya. La Vanguardia explica que "El Papa reprende con dureza a Europa por el trato a los migrantes", y añade que "León XIV llama desde las Canarias a no 'acostumbrarse a que el Mediterráneo y el Atlántico sean cementerios'". Además, una lectura adicional de los actos de la Sagrada Familia: "Inyección de autoestima por la torre de Jesús". Por debajo, la imagen del día es para la apertura del Mundial en México, mientras que en clave catalana nos interesa que "Los asesinatos a tiros se vinculan al crimen organizado".
La apertura del Mundial
El Periódico reserva un espacio muy pequeño al pontífice: "León XIV, en el viaje a las Canarias: 'La dignidad humana no tiene pasaporte'". Más allá del Mundial, la apertura es para el caso que hace semanas que sacude el país, el del bebé maltratado. Ahora, la noticia es que "Salud también expedientará al Vall d'Hebron por el bebé maltratado". "La conselleria incluye en las sanciones, además de Sant Pau y Sant Joan de Déu, el hospital que activó el protocolo por violencia infantil. La multa será de 6.000 euros para cada centro", señala. Y no nos olvidemos de la noticia que ya avanzaron ayer: "El productor de cine Xavier Atance, acusado de agresión sexual por la jueza".
"León XIV en Canarias: 'La dignidad humana no tiene pasaporte'", dice el Ara, que agrega que "El Papa critica la 'indiferencia mundial por el drama inmigratorio' desde el 'muelle de la vergüenza de Arguineguín" y que "Sánchez aprovecha la denuncia del jefe de la Iglesia católica para censurar las políticas de la derecha". Por encima, más análisis de la visita del pontífice a Catalunya, desde una perspectiva que todavía no habíamos tocado: "Barcelona se prepara para hacer frente al 'efecto Sagrada Familia'". ¿Cuál es este efecto? "El éxito de la ceremonia augura un nuevo aumento del turismo". Por su parte, El Punt Avui habla de "Final de fiesta polémico" en la crónica del día: "Piden explicaciones por la expulsión de 600 cantantes de la Sagrada Familia".
Las joyas de Zapatero
Desde Madrid, El País curiosamente no abre con el mensaje progresista de León XIV, y combina una foto del Mundial con la última noticia del caso Zapatero: "El peritaje valora alrededor de 1,3 millones las joyas de Zapatero". En pequeño, sí que recoge lo siguiente: "El Papa, en Arguineguín: 'No podemos acostumbrarnos a contar muertos'".
Y, como decíamos, los diarios conservadores son los que más caso le hacen, aunque no se sienten aludidos por su mensaje. "'Los migrantes no sois cifras, sois personas con sueños'", abre El Mundo, que añade que "León XIV lanza en Canarias un mensaje a Europa: 'No puede proclamar la dignidad humana y que los mares sean cementerios sin lápidas'". Al lado, destaca que "El BCE alerta de la asfixia de las familias por la energía y los alimentos" y que "La tasación del juez valora en 1,3 millones las joyas de la caja fuerte de Zapatero". Por su parte, el ABC abre con la imagen de un León XIV que dice: "'La dignidad humana no pierde valor al cruzar una frontera'". "El Papa pide en Canarias que Europa acoja, asista e integre a los inmigrantes", dice. Finalmente, La Razón, ocupado con los negocios del grupo Planeta, también habla del pontífice en el poco espacio dedicado a la actualidad que le queda en la portada: "Un Papa abogado del inmigrante en Arguineguín". "León XIV denuncia en Canarias la indiferencia de los políticos y de Europa ante la dignidad de los extranjeros", concluye.







