Una cosa es lo que se dice, y otra lo que se hace. El Partido Popular (PP) afirma querer huir del "cuerpo a cuerpo" para los comicios del 26-J y hacer una campaña que se oriente a subrayar los puntos que podrían seducir a un electorado de centroderecha y "moderación", y a encontrar una utilidad en elegir su oferta. Amparados en este objetivo, la estrategia de Génova tendrá un denominador común y será el intento de desmarcarse de sus rivales "pero en positivo", una vez que la ciudadanía "está cansada del "a y tú más" como ha indicado el vicesecretario de sectorial del PP, Javier Maroto. Ahora bien, el reto será conseguirlo.
"El PP es la seguridad y la certidumbre frente a las propuestas extremistas de la izquierda. Nosotros somos una opción previsible, fiable, de la que nadie espera cambios de 180º", ha definido Maroto, como mensaje que quieren potenciar en la precampaña y la campaña. Es decir, que no se saldrán del discurso dirigido a polarizar al electorado, a través de la dicotomía entre el supuesto orden frente al hipotético caos, que ya se apuntaba la semana anterior con el vídeo de precampaña, donde el presidente en funciones Mariano Rajoy hablaba de los "extremismos", a la vez que atizaba el miedo "a las políticas radicales y la miseria".
Crónicas, no críticas
Pero si en algún momento la ciudadanía cree que no están consiguiendo una campaña "en positivo", después de hacerse público a través de El Mundo de que Rajoy haría una campaña "sin piedad" contra el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, los populares no se estarán alejando de lo acordado este martes en el comité de dirección. En el encuentro han dedicado uno de los bloques del encuentro a definir la relación con otros partidos. "Una cosa es crítica y otra es crónica", se ha defendido el vicesecretario, sobre si eran compatibles las declaraciones de ciertos miembros del PP en las últimas horas sobre las demás formaciones políticas. Entre ellas, se encuentran las palabras del vicesecretario de organización, Fernando Martínez Maíllo, quien ha afirmado este martes en una emisora de radio que la formación naranja es un partido "de izquierdas".
Parece que las filas del PP sigue manteniendo cierta dualidad en relación con su trato a Ciudadanos, quien le robó voto de las filas jóvenes del PP el pasado 20 de diciembre, pero con quien quisiera pactar pasado el 26-J, como ha podido saber El Nacional, si es que juntos sumasen mayoría. Por este motivo buscan medir las palabras que les dirigen, incurriendo a menudo en una dualidad que es palpable hacia la formación naranja, tanto en mítines como en comparecencias públicas de los populares. Al respecto, el vicesecretario ha negado que hubiera discrepancias en la cúpula dirigente.
En el pack, de "crónicas, que no críticas", Maroto también ha explicado que Rajoy asistirá a las Illes Balears el 19 de mayo, para definir "las malas prácticas que se han desarrollado en gobiernos extremistas de alianzas entre PSOE y Podemos ", como ha comentado, en alusión a las autonomías y municipios donde mantienen pactos.
No lo dicen, pero el PP parece incentivar con tal advertencia al "extremismo" el hecho de que los socialistas se avengan a una gran coalición, en caso de quedar rebasados por Unidos Podemos después del 26-J. " Los moderados somos mayoría pero tenemos que estar juntos", ha indicado. Pero sobre qué le hacía pensar, como también decía Maíllo por la mañana, que el PSOE "no boicoteará" un gobierno de Rajoy si se repiten los resultados electorales del 20-D, Maroto ha sido contundente. "No pudo hacer una oferta sincera y sin líneas rojas, ha perdido la referencia a la izquierda. Hoy el PSOE va de segundón, y es probable que Podemos los supere en votos y también en escaños" ha concluido el popular, esta vez más crítico que cronista.
Voto útil
La utilidad que quieren dar al voto de los populares también pasará por recordar el ítem que ellos defienden como marca de la casa, y es la economía, a pesar de que sus rivales le recuerdan que Bruselas está casi a punto de sancionar la Unión Europea por incumplimiento del déficit. Ajenos a las críticas, el PP quiere erigirse como garantía de la estabilidad y la creación de empleo, en una alusión velada al último Gobierno del presidente José Luis Rodríguez Zapatero, cuando estalló la crisis económica. En esta línea, también se muestran dispuestos a interpelar a la nueva política, cuando recuerdan que ellos son "la experiencia" en la gestión gubernamental, y se desmarcan de los posible pacto entre PSOE y Podemos, cuando reiteran que ellos "mejor que nadie" defienden la unidad de España. También hay y habrá palabras sutiles para la formación naranja, en tanto que indican que ellos sí van en favor "del interés general frente al partidista", como ha indicado, quizás en relación con las declaraciones del líder de C', quien ha cuestionado varias veces el liderazgo de Rajoy, como consecuencia de la corrupción y la situación económica.
Barcelona, programa
La vicesecretaria de estudios y programas del PP, Andrea Levy, ha explicado a TV3 que Rajoy presentará el programa electoral de los populares en un acto en Barcelona el 4 de junio, cosa que la dirigente del partido ha celebrado.
