En un contexto en el cual el acceso a la vivienda es uno de los principales problemas que encara la sociedad, especialmente en Catalunya, a causa de los prohibitivos precios crecientes del que parece una nueva burbuja de rentismo especulativo y de la concentración de personas en las grandes ciudades, sumados a los bajos salarios y la precariedad laboral, el PNV ha propuesto este sábado en el Congreso un cambio legal centrado en la ocupación; un complejo fenómeno a veces motivado por razones políticas, a veces por necesidad y a veces por mafias. La derecha nacionalista vasca quiere un cambio legal que permita ejecutar desahucios exprés en 48 horas en caso de ocupación de un inmueble de propiedad ajena.
La propuesta se ha registrado como enmienda al proyecto de ley derivado del decreto ley de medidas urgentes en materia de servicio público de Justicia, función pública, régimen local y mecenazgo, que fue convalidado por el Congreso en enero y que después se tramitó como proyecto para abrir la puerta a introducir cambios. La enmienda del PNV, a la cual ha tenido acceso Europa Press, busca modificar la Ley de Enjuiciamiento Criminal para introducir un nuevo artículo que permita que, en los casos de ocupación de una vivienda, el juez adopte "la medida de desalojo en el plazo máximo de 48 horas desde la petición cautelar por la persona física propietaria [...], sin necesidad de prestar caución, mientras, una vez requeridos los ocupantes del inmueble, no exhiban el título jurídico que legitime la permanencia" en este.
"Acordado el desalojo y antes de su ejecución" será cuando se avise a los servicios públicos competentes en materia de política social para facilitar el realojamiento de los ocupantes "en caso de especial vulnerabilidad u otras circunstancias del caso". Los democristianos vascos justifican su reforma en qué "la realidad social evidencia que la ocupación de viviendas ocasiona un evidente perjuicio a sus titulares", además de perjudicar al entorno, aseguran, por causar "problemas de convivencia", riesgos de incendios y una "gradual degradación del entorno urbano o devaluación de los inmuebles próximos".
Alertan de "grupos clandestinos"
Además del "carácter transgresor del movimiento okupa", el PNV alerta contra "determinados grupos que operan en la más absoluta clandestinidad" que obtienen beneficios económicos por la ocupación de viviendas utilizando a personas en situaciones de necesidad y exigiendo una compensación al propietario. Los nacionalistas vascos aseguran que "ninguno de los lechos legales actualmente previstos en la vía penal para procurar el desalojo de la ocupación de viviendas resultan plenamente satisfactorios y, en todo caso, se demoran temporalmente de manera extraordinaria, con los consiguientes perjuicios de los legítimos titulares de la vivienda, en muchos casos también con una difícil situación económica, personal o familiar".