En un comunicado compartido por activistas de la plataforma Batec, se informa que han llevado a cabo una serie de pintadas en sedes de partidos políticos españoles en Catalunya como aparte de la campaña 'Pintamos la cara en el estado español'. Esta iniciativa tiene como objetivo denunciar y combatir "la represión del régimen del 78", el "peligro" que representa la extrema derecha de Vox y la "persecución política y judicial" al movimiento independentista. Los activistas de Batec expresan su descontento y preocupación ante los casos de infiltración de la policía nacional en movimientos independentistas y sociales, haciendo referencia al reciente caso en Girona. En vídeos compartidos en las redes sociales, se puede observar como mínimo a dos personas ensucian con gàrgotes de pintura azul las sedes de Vox y PSC en Barcelona.
"El estado español nos persigue, encarcela y espía, y nosotros no nos quedaremos de brazos juntos. Hacemos un llamamiento a la juventud y a la sociedad en general a responder a la represión existente y a la que vendrá en caso de un posible gobierno de PP y Vox", declaran en el comunicado a los activistas.
Dos portavoces de la plataforma, en un vídeo difundido a las redes sociales, denuncian que los movimientos sociales siguen sufriendo "la mano dura" del estado español y que el derecho a la libertad de expresión y a la autodeterminación están siendo "reprimidos". Específicamente, señalan como "responsables directos" de la represión a los partidos populares y socialistas, y lamentan que, en este contexto "desolador", la extrema derecha gane terreno. Por todo eso, hacen un llamamiento a la movilización para "señalar" aquellos partidos que en los últimos meses "han juzgado y perseguir" y se han "infiltrado" en la vida del independentismo.
Estas acciones de Batec han generado un debate a la sociedad catalana, con opiniones divididas con respecto a la forma de protesta utilizada. Mientras algunos sectores apoyan el derecho a la protesta y consideran que es necesario denunciar lo que perciben como una persecución política, otros cuestionan la legalidad y eficacia de este tipo de manifestaciones. Representantes de los partidos afectados han condenado los actos de vandalismo y han gritado al respecto a la democracia y las instituciones.
