La situación actual de la lengua catalana es muy compleja. El Govern hizo público hace un año el resultado de laúltima encuesta de usos lingüísticos que revelaba que solo un tercio de la población tenía el catalán como lengua de uso habitual. Las cifras aún son más preocupantes en las generaciones más jóvenes, en Barcelona y su área metropolitana. Todo ello mientras aumentan los casos de catalanofobia en todo el país. En este contexto, los resultados de un nuevo barómetro del CEO que pregunta a los catalanes sobre diferentes temas sociales, demuestran que la ciudadanía del país es pesimista con el futuro del catalán. Un 53% de los encuestados consideran que se habla "poco" catalán y el mismo porcentaje prevé que en el futuro aún se empleará menos que hoy. 

En 2023, cuando se hizo por primera vez esta encuesta longitudinal que, anualmente, pregunta a los encuestados sobre diferentes temas que son relevantes en la opinión pública del país, un 13% consideraba que se hablaba mucho, un 42% bastante, y un 42% poco. En 2024, la cifra de personas que creían que la lengua se usaba poco ya empezó a crecer y se situaba en un 46%, mientras que los que decían que se hablaba "mucho" se situaban solo en el 10%. Según los últimos datos, recogidos en el último trimestre de 2025, más de la mitad de la población catalana cree que la lengua se emplea "poco" hoy en día. La sensación de que el catalán ha perdido hablantes siempre ha estado presente, pero también ha ido en aumento. Si en 2023, un 49% creían que se hablaba menos que hacía 5 años (en 2018, en aquel momento), ahora este porcentaje se sitúa en el 57%. Mirando hacia el futuro, las previsiones de la ciudadanía no son muy favorables: solo un 9% cree que en 2030 hablaremos más catalán que ahora, mientras que un 37% cree que la situación será igual y un 52% da por hecho que el catalán tendrá aún menos hablantes. El pesimismo se ha agravado significativamente en solo dos años. 

Trump, Alianza Catalana y Vox 

La lengua no es la única cuestión sobre la cual la nueva encuesta del CEO recoge la opinión de los catalanes. En el apartado internacional, por ejemplo, pregunta sobre la valoración que hacen de los actores globales y la Unión Europea sigue siendo la mejor valorada, mientras que Donald Trump ha provocado que los catalanes vean con aún peores ojos a los Estados Unidos. Según los datos, la ciudadanía siente ya más simpatía por la China (que aún suspende) que por el país norteamericano. Respecto de los partidos políticos (no es un barómetro y, por lo tanto, no incluye ni proyección de escaños ni de intención de voto), la encuesta registra un crecimiento en la simpatía respecto de Aliança Catalana y Vox, unos partidos que crecen en las encuestas.