El president de la Generalitat, Pere Aragonès, ha sido muy contundente este domingo cuando ha asegurado que de ninguna manera negociará el futuro del catalán con el nacionalismo español. Aragonès ha cerrado así la puerta a hablar sobre esta cuestión con el PP, Ciutadans y Vox, tal como le reclamaba el líder del PSC, Salvador Illa. "Para defender la lengua catalana en las escuelas lo queremos hacer con aquellos que se han implicado a lo largo de los años", ha señalado el president. A su parecer, pactar con estos tres partidos sería "ponerse al enemigo en casa".
Aragonès considera que no se puede pactar el futuro de la escuela catalana con aquellos que "la llevan a los tribunales". "Nunca podremos hacerlo con quien niega sistemáticamente la realidad de nuestro país. Que nadie espere que el Gobierno de Catalunya vaya de la mano de Vox o del nacionalismo español más extremo", ha advertido. El jefe del ejecutivo catalán espera poder trabajar "desde el consenso" con las formaciones políticas que siempre se han mostrado favorable al modelo de escuela catalana. Una escuela a quien Aragonès dice que le está haciendo "todo el acompañamiento necesario e imprescindible", ya que "está en el Gobierno a quien le corresponde hacerlo".
Lengua de oportunidades
El president ha asegurado que "hay que seguir trabajando en favor de la presencia de la lengua catalana a la educación y pide que se vea el catalán como una "lengua de oportunidades y una herramienta de cohesión social". "Seguiremos sacando adelante el modelo lingüístico de las escuelas catalanas a través de este plano piloto que incluye más de 200 escuelas que ya se ha empezado a implementar", ha remachado.
Aragonès también ha respondido al líder del PSC, Salvador Illa, que ha cargado contra los Comunes por haber "acuñado" el Govern en la tramitación de los presupuestos. Aragonès ha defendido y reivindicado la mayoría que consiguió para la aprobación de las cuentas públicas y señala que el modelo del ejecutivo catalán "es el ganador". "En la investidura como president tuve uno de los máximos apoyos con respecto a votos a favor en las últimas décadas y ahora tenemos unos presupuestos orientados claramente a la recuperación económica y social que representan un paso adelante imprescindible", ha remarcado el president. Aragonès ha reconocido que la oposición tiene "todo el derecho" de criticar la apuesta del Govern y ha apuntado que se trata de "dos proyectos diferentes y el nuestro es el que se implementará".
Imagen principal, Pere Aragonès durante su visita a la Bisbal d'Empordà / ACN