El vicepresidente del Govern, Pere Aragonès, ha hecho referencia este viernes a las palabras de Pedro Sánchez en el Congreso sobre el delito de rebelión y ha asegurado que el ejecutivo catalán no quiere valorar ''palabras, ni rumores, ni titulares'', sino los hechos que indiquen que la ''línea represiva'' del anterior ejecutivo español ''se tira atrás''.

Para el vicepresidente catalán, ''a día de hoy'' no se han producido estos hechos. Aragonès mantiene que ''todo el mundo sabe'' que no hay delito ni rebelión, porque considera que ''hacer un referéndum no es ningún delito''. Para Aragonès, esta es la reclamación del Govern, que considera que la negociación y el diálogo ''tienen sentido'' en libertad.

En este sentido, y ante la disputa entre Pablo Casado y el presidente español, Aragonès ha reiterado que el 1-O no fue un golpe de estado porque ''votar en una urna no puede ser considerado'' ''ni delito ni golpe de estado''.