Cargando...

El juez Juan Carlos Peinado insiste en sus tesis sobre el supuesto riesgo de fuga de Begoña Gómez, la mujer del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con ayuda de sus escoltas —que son agentes de la Policía Nacional—. El magistrado que ha encausado a Gómez ha remitido un escrito a la Audiencia Provincial de Madrid para defender su decisión ante el recurso presentado la mujer del presidente. En el texto, asegura que no quiere “ofender o menospreciar” la labor de los escoltas, pero replica que puede haber “elementos individuales que no cumplen adecuadamente con sus obligaciones” y asegura que “no sería la primera ocasión” en que se da una situación así. En este sentido, Peinado pone el ejemplo del primer ministro italiano Bettino Craxi.

No sería la primera ocasión en la que un presidente del gobierno de un Estado miembro de la Unión Europea, de un país mediterráneo (Italia), se fuga ante un procedimiento de una trama de corrupción a un país del continente africano (Túnez), quien sin duda dispondría de toda la escolta oportuna”, argumenta el juez Peinado en su escrito a la Audiencia Provincial. El magistrado hace referencia al caso de Bettino Craxi, primer ministro de Italia entre 1983 y 1987 y líder del Partido Socialista Italiano durante 17 años. Este se vio implicado en la trama de corrupción Tangentopoli en 1992 y, siendo diputado, huyó en 1994 a Túnez, donde moriría años más tarde.

El escrito del juez Peinado, con fecha de 30 de junio, sí que rebaja parcialmente sus palabras iniciales y afirma que no ha dicho en ningún momento que la posibilidad de fuga con ayuda de los escoltas sea “probable o previsible”. “En modo alguno se ha tratado de ofender o menospreciar la labor de esos funcionarios”, apunta, y añade que estos policías desempeñan su trabajo de forma “abnegada” y “ejemplar”. Sin embargo, insiste en que la posibilidad de que escoltas concretos actúen irregularmente existe: "Si no existiera la posibilidad de que haya elementos individuales que no cumplen adecuadamente con sus obligaciones, carecería de sentido la existencia de la Unidad de Asuntos Internos, creada precisamente por este motivo".

Peinado, que retiró el pasaporte a Gómez, firma el escrito el día de antes de irse de vacaciones y de dejar en manos del juez sustituto la decisión de permitir que la encausada acompañara al presidente del Gobierno a la cumbre de la OTAN de estos días en Turquía. El juez le denegó finalmente el permiso para viajar a Ankara, si bien sí que le permite acudir a la graduación de su hija a Londres. El magistrado Antonio Viejo considera que Gómez está invitada a la cumbre internacional por "razones de cortesía institucional", sin tener "una intervención activa", y apunta además a que Turquía no es parte de la Unión Europea, una estructura que facilita la cooperación policial y judicial. En cambio, el Reino Unido tiene una "buena relación de cooperación judicial", además de justificarlo por la "naturaleza del evento".

Peinado retira el pasaporte a Gómez y su tesis del riesgo de fuga enerva a la policía

El juez Peinado retiró el pasaporte y prohibió salir de España como medidas cautelares hasta que se celebre el juicio por presuntos delitos de corrupción en los negocios, tráfico de influencias, apropiación indebida y malversación de caudales públicos en relación con la cátedra que impartió en la Universidad Complutense de Madrid. El magistrado justificó su decisión apuntando a que sus escoltas podían colaborar en una hipotética fuga "bien por iniciativa propia o siguiendo órdenes de sus superiores jerárquicos". Esta tesis del juez generó un gran malestar entre los principales sindicatos policiales, que expresaron su descontento, y también en el Gobierno, que mantiene que la decisión de Peinado es injustificada. El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), el órgano de Gobierno de los jueces, abrió un expediente al instructor del caso Begoña por este planteamiento.